La directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, ha señalado este miércoles ante el Senado que el “régimen de Irán permanece intacto”, aunque ha subrayado que está “muy debilitado” debido a los ataques dirigidos contra su cúpula y su estructura militar.
“Sus capacidades convencionales de proyección de poder militar han sido prácticamente destruidas, dejando opciones limitadas. La posición estratégica de Irán se ha visto significativamente debilitada”, ha afirmado durante su comparecencia ante una comisión senatorial, describiendo un escenario de fuerte merma en el aparato de defensa iraní.
Gabbard ha matizado que, pese a que el “régimen permanece intacto”, es “probable que las tensiones internas aumenten a medida que la economía iraní se deteriora”. “Aun así, Irán y sus aliados siguen atacando intereses de Estados Unidos y sus socios en Oriente Próximo”, ha añadido, apuntando a la continuidad de las acciones hostiles contra Washington y sus aliados regionales.
En otro tramo de su intervención, la responsable de Inteligencia ha indicado que Irán “ya ha demostrado” disponer de “capacidades de lanzamiento espaciales y otras tecnologías que podría utilizar para comenzar a desarrollar un misil balístico intercontinental (ICBM) militarmente viable antes de 2035”, si bien ha precisado que estas previsiones deberán revisarse a la luz del impacto de los recientes ataques estadounidenses en territorio iraní.
Durante el discurso, Gabbard optó por no leer un párrafo del texto preparado en el que se afirmaba que “el programa de enriquecimiento nuclear de Irán fue destruido” en los bombardeos de la guerra de los 12 días y que “no ha habido esfuerzos desde entonces” por parte de Teherán para “intentar reconstruir” dichas capacidades, según ha informado Bloomberg.
En lugar de esa parte, la directora se reafirmó en la evaluación de que Irán trata de recomponerse tras los daños sufridos. “Antes de la operación ‘Furia Épica’, la Comunidad de Inteligencia de Estados Unidos (IC), estima que Irán trataba de recuperarse de los graves daños sufridos en su infraestructura nuclear durante la guerra de los 12 días y continuó negándose a cumplir con sus obligaciones nucleares con el OIEA, negándoles el acceso a instalaciones clave”, ha manifestado.
Ante esta omisión, el senador demócrata por Virginia, Mark Warner, ha interpelado directamente a Gabbard por no haber leído ese fragmento. “Ha omitido ese párrafo de su declaración oral. ¿Es porque el presidente (Donald Trump) dijo que había una amenaza inminente?”, ha planteado el legislador. La directora ha respondido que decidió saltarse algunas secciones de su intervención por cuestiones de tiempo.
La comparecencia de Gabbard llega después de la dimisión del exdirector del Centro Nacional de Contraterrorismo de Estados Unidos, Joe Kent, quien abandonó el cargo por sus desacuerdos con la Administración de Donald Trump respecto a la guerra en Irán, un enfrentamiento que considera injustificado y que atribuye a “la presión de Israel y su influyente lobby en Estados Unidos”.
“No puedo, en conciencia, apoyar la guerra en curso en Irán. Irán no representaba una amenaza inminente para nuestra nación”, afirmó Kent al anunciar su renuncia, poniendo en duda las afirmaciones de Trump de que Teherán planeaba atacar previamente a Estados Unidos.