El Gobierno de Estados Unidos ha indicado que “sigue de cerca” lo ocurrido en Cisjordania tras la muerte de un palestino-estadounidense a manos de colonos en un ataque registrado esta semana en la localidad de Mujmas, al noreste de Jerusalén, en un contexto de incremento de incursiones militares y asaltos de israelíes en la zona.
“Somos conscientes de la muerte de un ciudadano estadounidense en Cisjordania”, ha señalado un portavoz del Departamento de Estado en declaraciones a Europa Press. “Estamos siguiendo de cerca la situación y preparados para dar asistencia consular”, ha añadido, en alusión a la familia del joven, identificado como Nasrallah abu Siyam, de 19 años.
El representante del Departamento de Estado ha remarcado que la Administración de Donald Trump “no tiene una prioridad mayor que la seguridad de los estadounidenses”. “Por respeto a la privacidad de la familia y los seres queridos (del fallecido) en estos momentos difíciles, no haremos más comentarios por ahora”, ha manifestado.
Abu Siyam, nacido en Filadelfia, perdió la vida el miércoles tras ser tiroteado y golpeado por colonos que penetraron en Mujmas con el objetivo de robar cabezas de ganado, lo que desencadenó choques con habitantes que trataron de impedirlo, mientras militares israelíes se encontraban desplegados en la zona.
El Ejército de Israel explicó tras los hechos —primera muerte de un palestino a manos de colonos en Cisjordania en 2026— que envió efectivos a Mujmas “tras un informe sobre disturbios y enfrentamientos violentos que incluyeron el lanzamiento de piedras”, tras lo que “otra fuerza llegó al lugar y usó métodos antidisturbios para restaurar el orden”.
Según las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), posteriormente recibieron avisos de disparos efectuados por “sospechosos” que causaron varios heridos palestinos, entre ellos Abu Siyam, quien murió poco después a consecuencia de las lesiones, tal y como publicó el diario ‘The Times of Israel’.
“No hay constancia de disparos por parte de las tropas de las FDI durante el incidente”, recalcaron las autoridades castrenses, que han abierto una investigación. Hasta el momento no se han practicado detenciones y se desconoce si el colono implicado forma parte de alguna de las fuerzas de defensa de área del Ejército, conocidas como Hagmar, de acuerdo con la emisora pública israelí, Kan.
El portavoz del Departamento de Estado ha evitado aclarar si Washington mantiene contactos con Israel por este caso o por el aumento de los ataques de colonos en Cisjordania —que han dejado 37 muertos en Cisjordania desde el 7 de octubre de 2023, fecha de los ataques contra Israel y de la posterior ofensiva israelí sobre la Franja de Gaza—, entre ellos seis palestino-estadounidenses.
Condena y llamamiento de la ONU
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha condenado el asesinato de Abu Siyam. “En el mismo ataque, colonos abrieron fuego e hirieron a otros tres palestinos”, ha denunciado el portavoz de la Secretaría General, Stéohane Dujarric, en su rueda de prensa diaria.
“El secretario general expresa sus sentidas condolencias a la familia y seres queridos de la víctima”, ha indicado, antes de precisar que entre los allegados del fallecido figura “un colega” de la ONU, en referencia a Abdehamid Siyam, periodista e integrante del equipo de prensa en la sede de Naciones Unidas en Nueva York. “En nombre de mi oficina, le trasladamos nuestras condolencias a él y a toda su familia”, ha subrayado.
El propio Siyam, primo del joven muerto, ha declarado a la cadena británica BBC que la pérdida de Abu Siyam es “una gran pérdida”. “Un joven de 19 años es tiroteado y asesinado a sangre fría y no hay responsabilidad alguna”, ha criticado, al tiempo que ha denunciado la existencia de “una total impunidad”.
Dujarric ha remarcado que Guterres “pide una investigación rápida, exhaustiva y transparente en torno a las circunstancias que rodean a este incidente y que los responsables rindan cuentas”. Asimismo, ha reclamado al Gobierno israelí que “dé pasos concretos para detener y evitar todos los actos de violencia por parte de colonos israelíes contra la población palestina, en línea con sus obligaciones como potencia ocupante”.
En este contexto, ha detallado que “entre el 3 y el 16 de febrero, las fuerzas (de seguridad) israelíes han matado a tres palestinos, elevando a nueve el total de este año, incluidos dos niños”, mientras que “las fuerzas palestinas mataron a un niño palestino en Tamun cuando intentaban arrestar a su padre”.
“Durante este mismo periodo se han registrado al menos 86 ataques por parte de colonos israelíes, en los que más de 60 palestinos han resultado heridos y unas 146 personas se han visto desplazadas. Miembros de 60 comunidades se han visto afectadas por los ataques”, ha añadido el portavoz.
“En líneas generales, desde enero de 2023 y hasta el 16 de febrero, alrededor de 880 familias, lo que implica a más de 4.700 personas, se han visto desplazadas en Cisjordania a causa de los ataques por parte de colonos y las restricciones de acceso (impuestas por las autoridades de Israel)”, ha expuesto, en sintonía con las críticas de la ONU al repunte de la violencia y a las medidas políticas y de seguridad israelíes en Palestina.
Auge de la violencia de colonos y operaciones israelíes
La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) señaló a comienzos de enero que durante 2025 se había documentado la muerte de 240 palestinos, incluidos 55 menores, a manos de fuerzas israelíes o de colonos. De ellos, 225 fallecieron en acciones del Ejército y la Policía, nueve en ataques de colonos y seis en incidentes en los que “se desconoce si fueron asesinados por fuerzas o colonos israelíes”.
“Durante el mismo periodo, palestinos mataron en Cisjordania a 17 israelíes, entre ellos un niño y seis miembros de las fuerzas israelíes. En Israel, ataques perpetrados por palestinos de Cisjordania causaron la muerte de tres israelíes y un palestino, además de un palestino muerto en un ataque israelí en Jerusalén Oeste”, recogía su informe anual sobre incidentes.
La OCHA ha indicado esta semana que “más del 90% de los palestinos desplazados por los ataques israelíes y las restricciones de acceso en lo que va de 2026 estaban en el área del valle del Jordán, que acumula además más de un tercio de estos desplazamientos desde enero de 2023”, fecha en la que comenzó el repunte de estas acciones.
En relación con los ataques de colonos entre el 3 y el 16 de febrero, la mayoría se concentraron en la gobernación de Nablús, con 23 de los 86 incidentes, afectando de forma especial a las localidades de Qusra y Talfit. A continuación figuran las gobernaciones de Ramala (19) —sobre todo en Al Mugayir y Birzeit— y Hebrón —principalmente en Halhul y Susiya—.
En ese mismo intervalo, fueron demolidas 180 estructuras de propiedad palestina “por carecer de permisos de construcción emitidos por Israel, casi imposibles de obtener para los palestinos”, entre ellas 89 en el Área C de Cisjordania, 17 en Jerusalén Este y dos en el Área B. Entre las construcciones derribadas se cuentan 29 viviendas —25 de ellas habitadas—, 55 estructuras agrícolas y 24 relacionadas con agua, saneamiento y otros servicios.
Además, las fuerzas israelíes llevaron a cabo en esas dos semanas cerca de 50 operaciones en el norte de Cisjordania —en las gobernaciones de Nablús, Yenín, Qalqilia, Tulkarem y Salfit—, que derivaron en “detenciones en masa, evacuaciones temporales de vivienda y restricciones de movimiento”, con cerca de 85 arrestados, según los datos recopilados por la OCHA.