Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y Corea del Sur han anunciado este miércoles que planean llevar a cabo el próximo mes de marzo unas maniobras militares de “naturaleza defensiva” en respuesta al aumento de la tensión con Corea del Norte, que en numerosas ocasiones ha rechazado este tipo de ejercicios al considerarlos un “simulacro de invasión”.
Estas maniobras, denominadas 'Escudo de Libertad', se desarrollarán entre el 9 y el 19 de marzo y forman parte de los entrenamientos que ambos aliados realizan cada primavera. En esta ocasión, el calendario coincide con los trabajos para traspasar el mando de las tropas surcoreanas en caso de conflicto armado.
Según han explicado los dos países, el ejercicio permitirá “reforzar la alianza y sus capacidades mediante operaciones combinadas y conjuntas en todos los dominios”, tal y como ha publicado el diario 'The Korea Times'.
“Esto servirá de oportunidad para apoyar los preparativos, ya en marcha, para una transición del control operativo, consistente con el acuerdo entre las partes”, han señalado en un comunicado conjunto. El presidente surcoreano, Lee Jae Myung, aspira a recuperar estas competencias antes de que concluya su mandato en 2030.
En el marco de este proceso, Washington y Seúl han pactado culminar un mecanismo de verificación en tres fases, con el que se evaluarán las capacidades de las fuerzas combinadas de ambos países, con el objetivo de completarlo de aquí a finales de año.
Paralelamente, las Fuerzas de Estados Unidos en Corea (USFK), integradas en el Mando del Indo-Pacífico y que actúan como apoyo del Mando de Naciones Unidas liderado por Washington tras la guerra de Corea, han comunicado este miércoles a Seúl que una reciente maniobra aérea estadounidense en la región derivó en un incidente con cazas chinos.
El comandante Xavier Brunson ha admitido que las autoridades surcoreanas no fueron informadas a tiempo y ha trasladado sus explicaciones al ministro de Defensa, Ahn Gyu Back, durante una conversación telefónica posterior a la protesta formal presentada por el Gobierno surcoreano.
“Las Fuerzas de Estados Unidos en Corea realizan actividades de entrenamiento de forma regular al mayor nivel y garantizan que puedan cumplir del todo su misión. No pedimos perdón por mantener la preparación”, ha subrayado Brunson.
El episodio se produjo cuando varios cazas F-16 estadounidenses entraron en las áreas de identificación de defensa aérea de China y Corea del Sur, lo que motivó que el Ejército chino respondiera desplegando varios aparatos.