EEUU y México pactan un plan para gestionar el agua del río Bravo en plena sequía

EEUU y México sellan un plan técnico para gestionar el agua del río Bravo en plena sequía y cumplir el Tratado de Aguas de 1944.

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La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Europa Press/Contacto/Carlos Santiago

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Los gobiernos de Estados Unidos y México han alcanzado este martes un acuerdo sobre un “plan técnico” para la gestión del agua en la cuenca del río Bravo, en un escenario de sequía extrema y bajo el paraguas del Tratado de Aguas de 1944, que regula el reparto de los recursos hídricos entre ambos países.

El Ejecutivo mexicano ha reiterado su compromiso de “garantizar la entrega de una cantidad mínima anual convenida entre ambos países, de acuerdo a las condiciones hidrológicas de la cuenca y a los mecanismos previstos en el Tratado”, tal y como recoge un comunicado difundido por el Ministerio de Exteriores del país latinoamericano.

Este entendimiento llega después de un “trabajo técnico y político sostenido, con pleno respeto a la soberanía de ambos países, asegurando en todo momento el derecho al agua y a la alimentación para las comunidades” en México.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha subrayado en redes sociales que el pacto supone “una victoria para los agricultores y ganaderos estadounidenses” del sur de Texas, cuya actividad depende en buena medida del caudal procedente del río Grande.

En virtud de lo acordado, México se ha obligado a entregar un mínimo de 431 millones de metros cúbicos de agua al año a Estados Unidos, además de presentar un plan específico para “liquidar la deuda hídrica pendiente acumulada durante el ciclo anterior”.

“Ambas partes se reunirán mensualmente para garantizar entregas puntuales y consistentes, y prevenir futuros déficits”, señala un comunicado del Departamento de Estado, que añade que el Departamento de Agricultura (USDA) y otros socios “seguirán trabajando en estrecha colaboración” para hacer efectiva la aplicación del acuerdo.