Los gobiernos de Egipto y Qatar han expresado este sábado su rechazo a las “violaciones” israelíes del alto el fuego acordado para la Franja de Gaza, tras la muerte de más de una treintena de personas en bombardeos israelíes sobre el enclave palestino, cuando faltan solo unas horas para la prevista reapertura del paso fronterizo de Rafá, que conecta Egipto con Gaza.
“Egipto condena las repetidas violaciones israelíes del alto el fuego en la Franja de Gaza y subraya la necesidad de garantizar el éxito de la segunda fase del plan del presidente estadounidense”, Donald Trump, ha apuntado el Ministerio de Asuntos Exteriores de Egipto en un comunicado.
Según ha advertido El Cairo, las operaciones israelíes “agravan la situación y perjudican los esfuerzos para consolidar la tregua y recuperar la estabilidad”, y además “suponen una amenaza directa al proceso político” al incidir de forma negativa en las iniciativas “para crear un entorno adecuado para una transición a una fase más estable (...) tanto en términos de seguridad como de condiciones humanitarias”.
Por este motivo, Egipto insta a todas las partes a asumir sus obligaciones, a ejercer “la máxima contención” y a ayudar a mantener el alto el fuego “evitando acciones que puedan afectar negativamente al proceso existente”.
También el Ministerio de Asuntos Exteriores qatarí ha condenado también y en términos muy similares las acciones israelíes en la Franja de Gaza, que suponen una “reiterada violación del alto el fuego” por suponer “una peligrosa escalada”.
Al menos 32 personas han perdido la vida en una serie de ataques israelíes en la Franja de Gaza y “decenas más están desaparecidas, bajo los escombros”, de acuerdo con fuentes médicas palestinas citadas por el diario palestino ‘Filastín’. Entre las víctimas mortales figura un menor de tres años, Kamal Muhammad Ahmad Jader, que fue tiroteado en Yabalia, en el norte de la Franja.
Además, al menos trece personas han muerto en la comisaría del barrio de Sheij Raduán, en la ciudad de Gaza, alcanzada por un bombardeo de la aviación israelí. Entre los fallecidos se encuentran agentes de Policía, personas detenidas y visitantes de las dependencias, y todavía se teme que haya más cuerpos atrapados bajo los restos del edificio.