El AKP de Erdogan y el PKK advierten de que la batalla de Alepo puede hacer descarrilar el proceso de paz en Turquía

El AKP y el PKK alertan de que los combates en Alepo entre Damasco y las FDS pueden dinamitar las frágiles negociaciones de paz abiertas en Turquía.

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El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, durante una rueda de prensa en Azerbaiyán en mayo de 2025 (archivo) -/Turkish Presidency/dpa

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El partido del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) han expresado su preocupación por el efecto que los recientes choques armados en la ciudad siria de Alepo, entre las fuerzas gubernamentales y las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), pueden tener sobre las negociaciones de paz en curso en Turquía, responsabilizando cada uno a un bando distinto de la escalada.

El portavoz del Partido Justicia y Desarrollo (AKP), Omer Celik, ha asegurado que “los ataques de la organización terrorista FDS y la operación en Alepo (...) son un intento de sabotear el objetivo de una Turquía libre de terrorismo”, en alusión directa al diálogo abierto para alcanzar un acuerdo de paz con el PKK, según ha publicado el diario turco 'Hurriyet'.

En esta línea, ha insistido en que “no puede haber dos fuerzas armadas en un país” y ha reprochado a las FDS “no dar ni un solo paso positivo” para implementar el pacto cerrado en marzo de 2025 entre el grupo y Damasco, que preveía reintegrar todas las estructuras civiles y militares de las zonas autónomas kurdas --incluidas las FDS-- bajo la autoridad del Estado central y declarar un alto el fuego nacional. Las discrepancias sobre cómo llevar a cabo esa integración han bloqueado su puesta en práctica.

Celik ha añadido que las FDS se sienten respaldadas por “actores genocidas” y ha alertado de que esta situación incrementa el peligro para la población civil, en particular la kurda. “Nuestros hermanos y hermanas kurdas son una parte inseparable e igual en Siria”, ha manifestado en una comparecencia ante la prensa.

“No hay un conflicto kurdo-árabe. Cualquier intento de provocar una división así está siendo impulsado claramente por las propias FDS”, ha concluido el portavoz del AKP, de acuerdo con las declaraciones recogidas por el diario turco 'Daily Sabah', en un contexto de acusaciones cruzadas entre las FDS y el Gobierno central sirio durante las últimas semanas.

El PKK, por su parte, ha denunciado que los bombardeos y ataques de las fuerzas leales a Damasco contra los barrios de mayoría kurda de Sheij Maqsud y Ashrafiyé, en Alepo, y “la postura y actitud de funcionarios sirios suponen “un sabotaje” del proceso de paz en Turquía.

En su comunicado, la organización ha remarcado que la ofensiva del Ejército sirio pretende “desmantelar el sistema democrático autónomo establecido por los kurdos junto a árabes, asirios y otros pueblos”. “Estos ataques son una continuación y parte de los ataques contra los logros obtenidos por los kurdos en todos los países en los que viven”, ha añadido.

El grupo ha señalado igualmente que su líder encarcelado, Abdulá Ocalan, “no quiere enfrentamientos en la aplicación del acuerdo de marzo y quiso que se dieran pasos para resolver estos problemas”, antes de argumentar que “el hecho de que los ataques tengan lugar cuando se están dando pasos en este sentido revela que no se desea que haya una solución en Siria”.

“Está claro que el objetivo no es lograr un acuerdo con la Administración Autónoma Democrática del Norte y Este de Siria (AANES), sino eliminar esta administración autónoma”, ha avisado el PKK, que también ha arremetido contra Celik por sus recientes palabras avalando la ofensiva de Damasco y ha lamentado la existencia de “fuerzas internacionales” que “apoyan esta hostilidad hacia la democracia en Oriente Próximo”.

Los enfrentamientos de la última semana se desencadenaron después de que el Gobierno sirio y las FDS fracasaran en su intento de avanzar en las conversaciones para cerrar un acuerdo definitivo sobre la integración de las fuerzas kurdas y el rol de las autoridades kurdas semiautónomas en el diseño político del país tras la caída, en diciembre de 2024, del régimen de Bashar al Assad, derrocado por una ofensiva conjunta de yihadistas y rebeldes liderados por Hayat Tahrir al Sham (HTS), cuyo dirigente, Ahmed al Shara, encabeza ahora la presidencia de transición.

Un proceso de paz turco bajo presión

La reanudación de los combates en Alepo amenaza con repercutir de lleno en el proceso de paz abierto en Turquía entre el Estado y el PKK, iniciado tras el mensaje lanzado por Ocalan a finales de diciembre, cuando subrayó que “es muy importante” que Ankara --principal valedor de las nuevas autoridades sirias-- asuma “un papel constructivo” para facilitar un entendimiento entre Damasco y las FDS.

El histórico dirigente kurdo defendió que este papel mediador “tendría una gran relevancia para la paz regional e interna” en Siria y recalcó que “la aplicación del acuerdo del 10 de marzo abrirá el camino para este proceso y lo hará avanzar de forma simultánea”, en referencia al marco negociador que siguió a su llamamiento del año anterior a la disolución del PKK y a la apertura de una nueva fase de diálogo.

El Ejecutivo turco y el PKK --que a finales de octubre se replegó desde territorio turco hacia el norte de Irak-- ya habían puesto en marcha en 2013 un intento de proceso de paz, que se vino abajo en 2015 y dio paso a una ola de violencia y choques armados en las provincias de mayoría kurda del sureste y este de Turquía.

Desde su fundación, el PKK defendió la creación de un Estado kurdo independiente, aunque en la actualidad su principal reivindicación se centra en lograr una amplia autonomía para las regiones de mayoría kurda, integradas en lo que se conoce como el Kurdistán histórico, que abarca también áreas de Siria, Irak e Irán.