Las Brigadas Ezzedin al Qassam, brazo armado del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), han sostenido este domingo que ya han remitido a Israel toda la información de la que disponen sobre el paradero del cadáver del policía israelí Ran Gvili, reclamando “cerrar esta fase” para que el Gobierno israelí cumpla lo acordado en el marco del alto el fuego.
“Hemos proporcionado a los mediadores todos los detalles e información de la que disponemos sobre la ubicación de los restos del prisionero”, ha subrayado el portavoz de las Brigadas, Abú Obeida, que defiende la fiabilidad de esos datos al señalar que “el enemigo está en estos momentos buscando en el lugar exacto referido en la información proporcionada”.
El portavoz ha recalcado que el grupo “ha cumplido con todas las obligaciones del acuerdo de alto el fuego, entregando a todos los prisioneros vivos y los restos que estaban en nuestro poder lo más rápido posible” pese a las “condiciones complejas y casi imposibles”, y “a pesar de la falta de compromiso de la ocupación sionista y las docenas de violaciones (del alto el fuego) y masacres perpetradas durante el proceso”.
“Queremos cerrar esta cuestión permanentemente (...). Instamos a los mediadores a cumplir con su responsabilidad y obligar a la ocupación a aplicar lo que se acordó”, ha insistido el ala armada palestina.
Acto seguido, el Ejército israelí ha anunciado el inicio de una “operación específica” para localizar los restos de Gvili en el área conocida como Línea Amarilla, la franja de Gaza en la que se permite la presencia de fuerzas israelíes según el alto el fuego vigente.
El propósito de la operación es “recuperar al último civil secuestrado en la Franja de Gaza, el mayor general Ran Gvili”. “Las Fuerzas de Defensa de Israel hacen un llamamiento a la población a abstenerse de difundir rumores e información infundada que puedan perjudicar a la familia Gvili y los esfuerzos para recuperarlo”, han señalado las autoridades militares.
Según la versión oficial israelí, Gvili falleció durante el ataque del 7 de octubre de 2023 y su cuerpo fue trasladado después a la Franja. La devolución de rehenes y cadáveres forma parte de la primera fase del acuerdo de paz para Gaza promovido por el presidente estadounidense, Donald Trump, que contempla un alto el fuego en vigor desde el 10 de octubre.