Tetsuya Yamagami, asesino confeso del ex primer ministro japonés Shinzo Abe, muerto durante un acto de campaña celebrado en julio de 2022 en la ciudad de Nara tras recibir varios disparos, ha comunicado este martes su intención de recurrir la condena a cadena perpetua dictada el pasado mes de enero por la Justicia japonesa.
Según ha explicado, su defensa presentará en los próximos días el recurso correspondiente ante una instancia judicial superior, después de que el tribunal de distrito de Nara lo declarara culpable de asesinato, fabricación ilegal de armas y otros delitos vinculados al magnicidio, de acuerdo con la información publicada por el diario “The Japan Times”.
Durante el juicio, los abogados de Yamagami reclamaron una pena máxima de 20 años de prisión, argumentando que debía concedérsele una segunda oportunidad y favorecer así su futura reinserción social.
No obstante, los magistrados rechazaron que la complicada infancia del acusado y la implicación de la Iglesia de la Unificación --también llamada secta Moon-- en el deterioro de la situación económica de su familia fueran motivos suficientes para rebajar la condena. Yamagami sostuvo que abrió fuego contra Abe porque lo consideraba corresponsable de sus problemas familiares debido a sus vínculos con dicha secta, que llevaron a su madre a donar grandes sumas de dinero en lo que él califica de estafa.
En Japón, la cadena perpetua contempla la revisión periódica de la pena y permite solicitar la libertad condicional una vez cumplidos los primeros diez años de prisión. Sin embargo, las estadísticas del Ministerio de Justicia muestran que, en la práctica, son muy escasos los casos en los que estos reclusos llegan a ser excarcelados.