El CICR alerta de que el sufrimiento civil “alcanza nuevos picos de agonía” tras tres años de guerra en Sudán

El CICR alerta de un sufrimiento civil extremo en Sudán tras tres años de guerra, con 11.000 desaparecidos y millones de desplazados y refugiados.

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Fotografía de archivo de niños sudaneses en medio de la guerra entre el Ejército y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) Mudathir Hameed/dpa

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El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha advertido este martes de que el sufrimiento de la población civil “alcanza nuevos picos de agonía” después de tres años de guerra en Sudán. El conflicto, iniciado el 15 de abril de 2023 por el choque entre el Ejército y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) en plena transición posterior a la caída en 2019 del régimen de Omar Hasán al Bashir, deja ya 11.000 personas desaparecidas, un 40% más que en 2025.

El jefe de la delegación del CICR en Sudán, Daniel O'Malley, ha subrayado que “el sufrimiento causado por la guerra ha alcanzado nuevos picos de agonía de la población civil, sobre todo por su impacto en la infraestructura esencial: mercados, hospitales, instalaciones de tratamiento de agua y plantas generadoras de energía”. Ha precisado que “observamos esto en Darfur, Kordofán, Nilo Blanco, Nilo Azul, Jartum y el Estado Norte”.

O'Malley ha recalcado que “todo el país se ha visto afectado, de algún modo, por los ataques indiscriminados”, antes de recordar que “detener o dar solución a un conflicto armado es responsabilidad de los participantes directos y de quienes tienen influencia directa para hacerlo”. En este sentido, ha avisado de que “el costo de la falta de acción de hoy será una carga insoportablemente pesada en el futuro”.

Según el CICR, el elevado número de desaparecidos desde el inicio de la guerra, junto con los doce millones de desplazados —más de cuatro millones de ellos refugiados en países vecinos—, refleja el enorme coste humano de la contienda. La organización indica que innumerables familias han perdido el contacto con sus seres queridos, lo que provoca un sufrimiento psicológico “profundo y permanente”.

“Mis hijos no han olvidado a su padre”, cuenta Om Omar, madre de cuatro menores cuyo marido desapareció hace dos años. “Mi hijo mayor llora y pregunta por él. Durante la liberación de personas detenidas, los niños esperaban ver a su padre en la televisión”, relata. “Esperamos tener buenas noticias sobre él y saber de su paradero, si es que está detenido o no. Alguien que nos diga dónde está”, agrega.

A pesar de ello, el CICR ha resaltado que cientos de familias consiguieron el año pasado volver a comunicarse con sus allegados, algo que considera un elemento clave de la labor que desarrolla junto a la Media Luna Roja Sudanesa en “una de las emergencias humanitarias más graves del mundo”. Esta situación se agrava porque entre el 70% y el 80% de la infraestructura sanitaria en las zonas afectadas por la guerra permanece fuera de servicio.

La organización humanitaria recuerda además que cerca del 70% de la población depende de la agricultura y la ganadería, sectores gravemente trastocados por la violencia. La destrucción de medios de vida y los desplazamientos constantes reducen la capacidad de los sudaneses para reconstruir su día a día, mientras la violencia sexual continúa dejando consecuencias “devastadoras” sobre la población civil.

La guerra civil en Sudán estalló en abril de 2023 por las profundas discrepancias sobre la integración del grupo paramilitar en el seno de las Fuerzas Armadas, lo que hizo descarrilar la transición abierta tras la caída de Al Bashir. Este proceso ya había quedado seriamente dañado tras el golpe de Estado de 2021 que forzó la salida del entonces primer ministro, Abdalá Hamdok.

El conflicto, en el que varios países respaldan a las distintas facciones, ha arrastrado al país a una de las peores crisis humanitarias del planeta. Millones de personas se han visto forzadas a huir de sus hogares, mientras crece la preocupación internacional por la expansión de enfermedades y la destrucción de infraestructuras críticas, que impide prestar asistencia a cientos de miles de afectados.