El CICR denuncia que los ataques a infraestructura clave suponen una guerra contra la población civil

La presidenta del CICR alerta de que los ataques a infraestructura esencial en Oriente Próximo suponen una guerra contra los civiles y pueden ser crímenes de guerra.

1 minuto

La presidenta del CICR, Mirjana Spoljaric. Paul Glaser/dpa

La presidenta del CICR, Mirjana Spoljaric. Paul Glaser/dpa

Comenta

Publicado

1 minuto

Más leídas

La presidenta del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Mirjana Spoljaric, ha advertido este lunes de que los ataques dirigidos contra “infraestructura esencial” en Oriente Próximo equivalen a una “guerra contra los civiles”, por lo que ha subrayado que “cualquier medida encaminada a reducir la violencia es de vital importancia”.

“La guerra contra la infraestructura esencial es una guerra contra las personas civiles y debe detenerse”, ha señalado en un comunicado, en el que también ha recalcado que “los ataques deliberados a los servicios y a la infraestructura civil esenciales pueden constituir crímenes de guerra”.

Spoljaric ha explicado que “somos testigos de cómo se destruye y daña la infraestructura de energía, combustible, agua y atención sanitaria”. Ha añadido que “esta tendencia inquietante no se limita a Oriente Próximo ni a las últimas tres semanas, sino que ha sido generalizada en los conflictos armados en todas las regiones”, en referencia al repunte de la violencia tras la ofensiva lanzada a finales de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.

No obstante, ha reconocido que “lo que vimos en los últimos días en Oriente Próximo parece estar llegando a un punto de no retorno”. A su juicio, “lo más alarmante es el posible daño a instalaciones nucleares, ya sea deliberado o accidental. El daño a estos sitios podría desatar consecuencias irreversibles”.

En esta línea, ha insistido en que los ataques contra infraestructuras esenciales “ya han hecho sufrir a millones de personas civiles cerca y lejos de las líneas del frente”. Ha alertado de que “esta tendencia, combinada con una retórica cada vez más acentuada que menosprecia los límites que impone el Derecho Internacional, normaliza un estilo de guerra que nos despoja de nuestra humanidad compartida”.

Por último, ha remarcado que “el respeto de la dignidad de la población civil es la base de la reducción de las hostilidades y las soluciones políticas a partir de las cuales se puede forjar la paz y la estabilidad”.