El cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional marca un récord histórico de duración en EEUU

El cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional alcanza 44 días, agrava el caos en aeropuertos y dispara las ausencias en la TSA.

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Agentes del ICE desplegados en el aeropuerto de LaGuardia (Nueva York) Europa Press/Contacto/Stephanie Augello

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El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos ha pasado este domingo a ser la agencia federal que más tiempo ha operado bajo un cierre parcial de la Administración, con un total de 44 días. Esta prolongada falta de financiación ha provocado un notable colapso en los aeropuertos del país y ha forzado al presidente, Donald Trump, a recurrir a sus controvertidas fuerzas antimigración para reforzar las labores de control de pasajeros.

Aunque el Senado de EEUU dio luz verde el viernes a un acuerdo preliminar de financiación —que incluía un recorte de recursos precisamente para estos cuerpos antimigración encabezados por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas, el ICE—, la Cámara de Representantes no ha llegado siquiera a someter el pacto a votación, “una broma”, en palabras de su presidente y líder republicano Mike Johnson.

En lugar de tramitar este compromiso, la mayoría republicana de la Cámara Baja ha impulsado una propuesta de financiación temporal sin opciones reales de prosperar en el Senado, al ser casi un calco del texto que la ajustada mayoría republicana de la cámara alta ya intentó sacar adelante sin éxito.

Los trabajadores de la Administración de Seguridad en el Transporte acumulan así alrededor de mes y medio sin percibir su salario. Una parte de ellos ha optado por continuar en sus puestos, pero miles han dejado de acudir al trabajo, lo que ha obligado a desplegar refuerzos del ICE para cubrir el servicio.

La Casa Blanca ha tratado de sortear al Congreso con el objetivo de reanudar el pago a los agentes de seguridad aeroportuaria. El viernes por la noche, Trump firmó un memorando ordenando al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) que reactivase las nóminas de los empleados de la TSA utilizando el amplio presupuesto declarado el año pasado, pero la aplicación práctica de esta instrucción resulta extremadamente compleja y, por ahora, los trabajadores siguen sin cobrar.

Según datos del propio Departamento de Seguridad Nacional, más de 3.560 empleados de la TSA, es decir, más del 12% de la plantilla, no se presentaron a trabajar el viernes, el nivel de ausencias más elevado desde el inicio del cierre parcial del Gobierno, tal y como explicó la portavoz Lauren Bis. Estas bajas superaron el anterior máximo, cercano también al 12%, registrado tan solo un día antes.