El Consejo Nacional Electoral de Venezuela (CNE) ha hecho público un pronunciamiento en el que condena el bombardeo y el “vil secuestro” del presidente venezolano, Nicolás Maduro, durante la incursión militar estadounidense registrada en la madrugada del sábado, 3 de enero.
El ente electoral señala que “rechaza categóricamente los bombardeos y ataques aéreos dirigidos a instalaciones del Estado y viviendas de la población ocasionando muertes de servidores públicos y civiles en la ciudad de Caracas, Aragua, Miranda y el estado La Guaira”.
En su comunicado, el CNE subraya “Pero más grave aún el vil secuestro de nuestro Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros y la primera dama doctora Cilia Flores de Maduro en acciones bélicas ejecutadas por el Gobierno de Donald Trump”, aludiendo directamente a la responsabilidad de Washington en estos hechos.
El organismo electoral demanda una “prueba de vida” que confirme el estado físico de Maduro y de Cilia Flores, así como su “liberación inmediata”. “La integridad del primer mandatario es vital para la estabilidad de la nación y el ejercicio de la democracia”, ha resaltado el CNE al justificar su exigencia.
En paralelo, el Consejo ha llamado a la comunidad internacional, a la ONU y a los pueblos del mundo a “rechazar el ataque a la Republica Bolivariana de Venezuela”, solicitando una respuesta firme frente a la operación militar.
El texto advierte de que “esta incursión armada, disfrazada de falsos pretextos de lucha contra el narcotráfico, constituye una flagrante violación del derecho internacional, de la Carta de las Naciones Unidas y de los demás elementales principios de convivencia pacifica entre los Estados”, y denuncia que el “imperialismo criminal” pretende “someter la voluntad de un pueblo libre y digno que no es productor ni consumidor de estupefacientes”.
Finalmente, el CNE afirma que “desde el Poder Electoral, apoyamos la lucha del Gobierno Nacional y del pueblo venezolano por garantizar la paz, la independencia, la soberanía e integridad territorial de la Republica Bolivariana de Venezuela”, cerrando así su mensaje de respaldo institucional.