El Congreso impulsa una moción de censura contra Jerí por sus reuniones ocultas con un empresario chino

El Congreso peruano tramita una moción de censura contra José Jerí por sus reuniones secretas con un empresario chino, en plena polémica política.

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El presidente de Perú, José Jerí. Europa Press/Contacto/Mariana Bazo

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El Congreso de Perú ha registrado este miércoles una moción de censura contra el presidente, José Jerí, a raíz de sus reuniones no declaradas con un empresario chino. Para que el procedimiento avance, la Cámara deberá ser convocada a un pleno extraordinario, ya que actualmente se encuentra en receso hasta marzo.

La propuesta cuenta con el respaldo de alrededor de una veintena de congresistas de distintas fuerzas políticas. La parlamentaria Ruth Luque, del Bloque Democrático, ha criticado en redes sociales que “un presidente reiteradamente mentiroso que tiene reuniones escondidas y al parecer negociazos con empresarios no merece estar más en el cargo”.

La diputada ha añadido que “ahora vamos a ver si el fujimorismo y la derecha lo blinda como hicieron todo el tiempo con Dina Boluarte”, aludiendo a la exmandataria peruana, a quien Jerí terminó reemplazando tras sucesivos intentos de la oposición por removerla por diversas controversias e irregularidades.

Además del apoyo de los grupos situados a la izquierda del arco parlamentario, la moción también ha sumado firmas de congresistas de formaciones de derecha, entre ellas Acción Popular y Avanza País.

El escrito se dirige a Jerí en su condición de presidente del Congreso, puesto que ejerce de forma simultánea junto al de presidente encargado tras la destitución de Boluarte. Si fuese apartado del cargo, dejaría igualmente de ser jefe de Estado. Para activar el trámite se requiere la convocatoria de una sesión extraordinaria, ya sea por decisión del presidente interino de la Cámara, Fernando Rospigliosi, o mediante la solicitud de 43 congresistas.

En caso de que la moción prospere, los tres vicepresidentes de la Mesa Directiva continuarían en sus puestos y deberían llamar a una nueva votación para escoger al próximo presidente del Congreso, quien asumiría como presidente encargado con la misión de conducir el país hasta las elecciones previstas para abril de 2026.

La controversia estalló a finales de diciembre, cuando medios peruanos difundieron imágenes del presidente acudiendo a un local clausurado en Lima propiedad del empresario chino Zhihua Yang. La visita, fuera de la agenda oficial, se realizó en coche del Estado y en los vídeos se observa a Jerí entrando de forma discreta, con capucha y gafas de sol.

“NADA QUE OCULTAR”

En declaraciones a Canal N, el jefe del Estado peruano ha admitido haberse reunido con este empresario en tres ocasiones en las últimas semanas, aunque ha rechazado que dichos encuentros tengan carácter ilícito. “Hay un propósito de distorsionar actos comunes como ir a un chifa o ir a comprar a una tienda”, ha protestado.

En una de las visitas al restaurante chino estuvo presente Ji Wu Xiaodong, procesado por tráfico ilegal de madera, extremo que, según ha insistido Jerí, desconocía. “Yo no puedo conocer todas las actividades que realizan los amigos de quien era mi amigo”, ha argumentado, en alusión a Zhihua.

Sobre este último, Jerí ha afirmado que ha roto la relación tras constatar que “viene perjudicando” a la Presidencia. “No puedo considerar que sea una persona que siga siendo mi amigo”, ha manifestado.