El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha condenado este martes los “atroces y cobardes” ataques perpetrados la semana pasada por separatistas baluches en la provincia de Baluchistán, en el suroeste de Pakistán, en los que han perdido la vida al menos una treintena de civiles.
El órgano, compuesto por 15 Estados, ha repudiado de forma “enérgica” este “reprensible” ataque coordinado en una docena de localizaciones de la provincia, según un comunicado difundido por su presidente, el británico James Kariuki, en el que se detalla que entre los civiles fallecidos figuran “cinco mujeres y tres niños”.
“Los miembros del Consejo de Seguridad expresaron su más sentido pésame y sus condolencias a las familias de las víctimas y al Gobierno y al pueblo de Pakistán, y desearon una pronta y completa recuperación a los heridos”, ha añadido la nota sobre el ataque reivindicado por el Ejército de Liberación de Baluchistán (ELB) --una guerrilla alzada en armas contra las autoridades paquistaníes desde hace décadas, que ha intensificado sus acciones desde el regreso de los talibán al poder en la vecina Afganistán en 2021 y que Islamabad relaciona tanto con Kabul como con Nueva Delhi--.
El Consejo de Seguridad de la ONU ha recalcado que “el terrorismo, en todas sus formas y manifestaciones, constituye una de las amenazas más graves para la paz y la seguridad internacionales” y ha remarcado la importancia de que sus “organizadores, financiadores y patrocinadores (...) rindan cuentas y sean llevados ante la justicia”.
Asimismo, ha llamado a “todos” los Estados miembros del organismo multilateral a cooperar “activamente” con el Gobierno de Pakistán para detener a los responsables, de conformidad con las obligaciones asumidas en el marco del Derecho Internacional y las resoluciones pertinentes del propio Consejo de Seguridad.