El director del Mossad insiste en que Israel debe asegurarse de que Irán no reactive su programa nuclear

Barnea urge a impedir que Irán reactive su programa nuclear tras la reciente ofensiva militar y el alto el fuego en vigor desde junio.

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El director del Mossad insiste en que Israel debe asegurarse de que Irán no reactive su programa nuclear

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El director del Mossad, David Barnea, afirmó este martes que Israel tiene que "asegurarse" de que Irán no vuelve a poner en marcha su programa nuclear, seis meses después de que el Ejército israelí iniciara una ofensiva militar contra el país centroasiático, a la que más tarde se sumaron las fuerzas de Estados Unidos.

“Es nuestra responsabilidad garantizar que el proyecto nuclear, que ha sido herido de murete en estrecha cooperación con los estadounidenses, nunca se active”, subrayó el máximo responsable de los servicios de Inteligencia exterior israelí durante un acto público, de acuerdo con las palabras difundidas por la oficina del primer ministro de Israel.

Barnea recalcó que “la idea de seguir desarrollando una bomba nuclear todavía late en sus corazones”, advirtiendo de que “se abrirán paso en cuanto se les permita”, ya que Irán “ha grabado la destrucción de Israel en su bandera, ha engañado al mundo desarrollando armas nucleares y ha enriquecido uranio a niveles que no tienen otra explicación que el deseo de tener capacidad nuclear militar”.

“Aunque el régimen del ayatolá (el líder supremo de Irán, Alí Jamenei) despertó un momento y descubrió que Irán está expuesto y completamente infiltrado, Irán no ha abandonado su ambición de destruir el Estado de Israel. Irán cree que puede volver a engañar al mundo y lograr otro mal acuerdo nuclear. No permitimos ni permitiremos que se materialice un mal acuerdo”, añadió el jefe del Mossad, insistiendo en que la presión sobre Teherán debe continuar.

El actual pico de tensión se remonta al 13 de junio, cuando Israel lanzó una ofensiva militar contra territorio iraní, a la que Teherán respondió con el lanzamiento de misiles y drones contra Israel. Posteriormente, el 22 de junio, Estados Unidos se unió a la operación con bombardeos sobre tres instalaciones nucleares iraníes. Pese a la escalada, desde el 24 de junio rige un alto el fuego, aunque la desconfianza mutua y las advertencias sobre el programa nuclear de Irán se mantienen muy presentes.