El Ejército iraní ha incluido entre sus posibles objetivos a “zonas de recreo, centros de ocio y destinos turísticos” frecuentados por ciudadanos estadounidenses e israelíes, como respuesta a las acciones militares de EEUU e Israel que han acabado con la vida de figuras clave de la escena política iraní, entre ellas el fallecido líder supremo Alí Jamenei y, más recientemente, el secretario de Seguridad Nacional, Alí Lariyani.
“Los asesinatos de los oficiales y de las autoridades de este país, así como un buen número de comandantes de las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán, no demuestran el poder del enemigo sino que están enraizados en su desesperación y en su malicia”, ha manifestado el portavoz del Ejército de Irán, el general de brigada Abolfazl Shekarchi.
Tras denunciar estos “cobardes ataques”, el alto mando militar ha advertido de que los mandos estadounidenses e israelíes, junto con sus “maliciosos pilotos y tropas”, se encuentran ya bajo el seguimiento de las fuerzas iraníes y de su “firme determinación para seguir lanzando ataques que aplastarán a sus enemigos”.
En esta línea, el general ha apuntado, en declaraciones difundidas por la radiotelevisión pública iraní, que con la información recopilada por Teherán, las zonas de ocio y destinos turísticos “del mundo entero” dejarán de “ser seguras para los enemigos”.