Las Fuerzas Armadas de Israel han comunicado este domingo que la pasada noche abatieron a un palestino que, según su versión, trataba de arrojar un artefacto explosivo contra soldados israelíes en las proximidades de Nablús, en Cisjordania.
El suceso tuvo lugar en la localidad de Beit Furik, en el marco de una operación de la Brigada Regional Samaria. Durante la incursión, los militares localizaron a dos palestinos que se acercaban portando explosivos y “abrieron fuego contra los terroristas para atajar la amenaza”, de acuerdo con un comunicado castrense recogido por el diario israelí ‘The Times of Israel’. Los uniformados “mataron a un terrorista y neutralizaron al otro terrorista”, han señalado.
Este mismo domingo, la Sociedad de Presos Palestinos ha denunciado que las fuerzas israelíes han arrestado a más de un centenar de palestinos en Cisjordania desde que comenzó el mes sagrado musulmán de Ramadán, del que ya han transcurrido cinco días. Entre las personas detenidas figuran mujeres, menores y antiguos reclusos.
Las autoridades israelíes ya habían adelantado que reforzarían las campañas de detenciones coincidiendo con el inicio del Ramadán y, en paralelo, se han intensificado también las agresiones de colonos.
Asimismo, la Sociedad de Presos Palestinos advierte de que se están llevando a cabo interrogatorios indiscriminados, palizas, métodos de intimidación contra los arrestados y sus allegados, destrucción y saqueo de viviendas, incautación de vehículos, dinero y oro, demoliciones de casas, uso de familiares como rehenes, utilización de detenidos como escudos humanos y ejecuciones extrajudiciales.
La organización subraya que estas prácticas contribuyen a ampliar la presencia y la actividad de los colonos en Cisjordania. Los colonos “son una pieza clave para imponer una nueva realidad, en especial tras las decisiones políticas que buscan la anexión”, sostiene el colectivo.