Las Fuerzas Armadas de Israel han informado este sábado de nuevos ataques en el sur de Líbano, donde sus unidades desplegadas en la zona abrieron fuego contra supuestos “terroristas” que, según su versión, se aproximaron a posiciones israelíes.
En un comunicado, el Ejército sostuvo que en las últimas 24 horas detectó a personas que cruzaron desde el norte de la denominada Línea Amarilla, lo que calificó como una amenaza inmediata y una vulneración de los acuerdos de alto el fuego.
Israel no ha precisado por el momento si el incidente dejó muertos o heridos.
Bombardeos, artillería y nueva zona de control
Según el parte militar, la Fuerza Aérea israelí y unidades terrestres atacaron objetivos en varias áreas del sur libanés, mientras la artillería apoyó las operaciones sobre el terreno.
El Ejército aseguró además haber destruido “infraestructuras terroristas” y reiteró que sus tropas están autorizadas a actuar en defensa propia incluso durante la tregua. Fuentes militares israelíes confirmaron a CNN que Israel está aplicando en Líbano el concepto de Línea Amarilla, utilizado previamente en Gaza, para delimitar el área en la que continuará operando militarmente.
Esa zona afectaría a 55 localidades libanesas, donde las fuerzas israelíes mantendrán acciones contra lo que consideran posiciones de Hezbolá.
Una tregua bajo máxima fragilidad
El alto el fuego entre Israel y Líbano entró en vigor en la medianoche del 17 de abril, tras cerca de mes y medio de intensos combates entre Israel y la milicia chií libanesa.
La nueva escalada dejó alrededor de 2.200 muertos desde marzo, según los balances citados por las partes. Antes de este último acuerdo, ambos países ya habían pactado una tregua en noviembre de 2024, aunque desde entonces persistieron bombardeos cruzados y acusaciones mutuas de incumplimiento.
El episodio de este sábado confirma que la frontera norte israelí sigue siendo uno de los puntos más inestables del tablero regional.