El Ejército sirio acusa a Hezbolá de abrir fuego en el suroeste del país

Siria acusa a Hezbolá de atacar a sus tropas cerca de la frontera libanesa y alerta de refuerzos del grupo en plena escalada regional con Israel.

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Milicianos del partido-milicia chií libanés Hezbolá Europa Press/Contacto/Marwan Naamani

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Las Fuerzas Armadas de Siria han acusado a combatientes del partido-milicia chií libanés Hezbolá de efectuar disparos contra sus unidades en las inmediaciones de la localidad de Sergaya, próxima a la frontera con Líbano, en el suroeste del territorio sirio. Al mismo tiempo, han alertado de la llegada de nuevos contingentes del grupo a la línea limítrofe entre ambos países.

“Las milicias libanesas de Hezbolá han disparado proyectiles contra posiciones del Ejército Árabe Sirio cerca de Sergaya”, ha señalado el Comando de Operaciones del Ejército en declaraciones a la agencia estatal de noticias SANA, en las que también ha mencionado “la llegada de refuerzos para las milicias de Hezbolá a la frontera”, un movimiento que, según ha indicado, están “siguiendo y evaluando”.

El propio Comando ha añadido que se mantiene “en contacto con el Ejército Libanés” mientras estudia “las opciones apropiadas para tomar las medidas necesarias”. En este sentido, ha recalcado que “el Ejército Árabe Sirio no tolerará ninguna agresión contra Siria”.

En paralelo, Hezbolá ha ejecutado numerosos ataques contra Israel en represalia por el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, durante la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático. El viernes, una de estas acciones tuvo como blanco un cuartel en los Altos del Golán, territorio situado al sur de Sergaya y reconocido como sirio, aunque ocupado por Israel desde 1967. Su extremo norte es el monte Hermón, a unos 80 kilómetros por carretera de Sergaya, que también fue objeto de bombardeos aéreos israelíes el año pasado.

Al mismo tiempo, el Ejército israelí ha desarrollado una intensa campaña de bombardeos en Líbano que, según las autoridades libanesas, ha provocado cerca de 400 muertos. Estos ataques han generado una oleada de críticas internacionales y de organizaciones humanitarias. UNICEF ha denunciado este lunes el fallecimiento de más de 80 menores en los ataques israelíes, mientras que Human Rights Watch (HRW) ha acusado a las fuerzas israelíes de emplear fósforo blanco sobre zonas residenciales de una localidad del sur de Líbano, un compuesto químico presente en munición de artillería, bombas y cohetes que se inflama al contacto con el oxígeno y cuyo uso indiscriminado en áreas densamente pobladas está prohibido por el Derecho Internacional.

Israel ya había llevado a cabo en los últimos meses decenas de incursiones aéreas contra territorio libanés pese al alto el fuego pactado en noviembre de 2024, alegando que sus operaciones se dirigen contra actividades de Hezbolá y sosteniendo que, por este motivo, no vulnera el acuerdo. Sin embargo, tanto las autoridades de Líbano como el propio grupo chií han rechazado estos argumentos y han criticado los ataques, que también han sido condenados por Naciones Unidas.

El alto el fuego establecía que Israel y Hezbolá debían retirar sus fuerzas del sur de Líbano. No obstante, el Ejército israelí ha mantenido cinco posiciones militares en territorio de su vecino, una presencia que ha sido objeto de reproches por parte de Beirut y de Hezbolá, que reclaman el desmantelamiento completo de ese despliegue.