Las fuerzas del Gobierno de transición de Siria han comenzado este lunes a posicionarse en las gobernaciones de Hasaka y Alepo, en el norte del país, en el marco del acuerdo alcanzado con las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) para incorporar a Siria el territorio que hasta ahora estaba bajo administración kurda.
Unidades del Ejército ya han accedido a la ciudad de Hasaka y han iniciado su presencia en el distrito de Ayn al Arab, en la provincia de Alepo, siguiendo lo establecido en el pacto, que incluye igualmente un alto el fuego y la incorporación de las milicias kurdo‑árabes a la estructura formal de las Fuerzas Armadas sirias.
En un comunicado oficial, el Ministerio del Interior ha subrayado que “Esta medida garantiza una transición fluida de la situación de seguridad a las instituciones estatales, la protección de los ciudadanos y la seguridad de la propiedad pública y privada, así como la promoción de la estabilidad en virtud de las leyes y reglamentos aplicables”.
Por su parte, el jefe del Mando de Seguridad Interna de la gobernación de Hasaka, el general Marwan al Ali, ha reclamado a las unidades implicadas en el operativo que actúen “de manera ordenada y protegiendo a los ciudadanos y la propiedad pública y privada”.
Ambas partes sellaron este nuevo entendimiento el pasado viernes, tras intercambiarse acusaciones de haber vulnerado un acuerdo anterior anunciado por el presidente de transición, Ahmed al Shara. A través de ese pacto previo, Damasco obtenía el control total de los enclaves estratégicos de la región semiautónoma del noreste del país, en concreto Raqqa, Deir Ezzor y Hasaka, a cambio de la citada integración de las fuerzas kurdas en el aparato militar estatal.