Las autoridades de Somalia han informado este jueves de que el Ejército del país ha abatido a cerca de una treintena de integrantes del grupo yihadista Al Shabaab, vinculado a Al Qaeda, durante una operación desarrollada en la región de Medio Sabelle, situada al norte de Mogadiscio, la capital del país africano.
Según el comunicado oficial, la ofensiva se llevó a cabo en la zona de Yabad Godane en coordinación con “sus socios internacionales” y se ha saldado con la muerte de 29 personas, además de la destrucción de varios vehículos y armamento “destinados a ser utilizados en ataques terroristas contra civiles”, subrayando que estas acciones “han reducido significativamente la capacidad operativa y logística del grupo”.
El Ministerio de Defensa somalí ha detallado que las Fuerzas Armadas ejecutaron varios ataques aéreos consecutivos durante la noche contra posiciones de Al Shabaab, al tiempo que ha reiterado su “compromiso de mantener las operaciones antiterroristas hasta que se garantice la paz y la estabilidad duraderas en todo el país”.
A través de una nota difundida en su perfil de la red social X, el Ministerio ha aprovechado para expresar su agradecimiento a sus aliados extranjeros por “su continuo apoyo en la cooperación en materia de seguridad, el intercambio de Inteligencia y la facilitación operativa en la lucha contra el terrorismo”.
Por su parte, la Agencia Nacional de Inteligencia y Seguridad (NISA, por sus siglas en inglés) ha señalado que en la última semana han “eliminado” a alrededor de 135 terroristas en distintas áreas de la región de Medio Sabelle y ha indicado que en una operación selectiva lograron dar muerte a dos altos cargos del grupo, identificados como Abdulahi Osman Mohamed y Abdikarin Mohamed Xersi.
De acuerdo con la información de NISA, el primero de ellos era “uno de los líderes más importantes y peligrosos” de la organización, considerado el “cerebro de las unidades de atentados”. Sobre su captura o eliminación pesaba una recompensa de cinco millones de dólares.
En los últimos meses, Al Shabaab ha intensificado sus ataques y ha llegado a hacerse con el control de áreas al norte de Mogadiscio, pese al refuerzo de las operaciones militares por parte del Gobierno, que cuenta con el respaldo de clanes y milicias locales. Estas acciones se enmarcan en la estrategia impulsada por el presidente, Hasán Sheij Mohamud, quien al asumir el cargo en mayo de 2022 se comprometió a situar la lucha contra el terrorismo en el centro de su agenda política.