El Ejército sudanés asegura el control de una localidad clave en Kordofán Sur

El Ejército de Sudán afirma haber tomado Habila, enclave estratégico en Kordofán Sur, en plena guerra con las RSF y en medio de una grave crisis humanitaria.

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Imagen de archivo del jefe del Ejército de Sudán y presidente del Consejo Soberano de Transición, Abdelfatá al Burhan -/Saudi Press Agency/dpa

Imagen de archivo del jefe del Ejército de Sudán y presidente del Consejo Soberano de Transición, Abdelfatá al Burhan -/Saudi Press Agency/dpa

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El Ejército de Sudán ha comunicado este lunes que ha logrado el control de la localidad de Habila, en el estado de Kordofán Sur, un enclave considerado estratégico en el contexto de la guerra que mantiene desde febrero de 2023 contra las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).

Militares sudaneses han difundido en redes sociales que la localidad de Hebeila ha pasado a manos del Ejército, sin que por el momento las RSF hayan emitido una reacción oficial ni se hayan facilitado datos sobre posibles bajas en los enfrentamientos registrados en esta zona, que sirve de conexión entre Kordofán Sur y Korfodán Norte.

Hebeila y sus alrededores registran choques armados desde finales de diciembre, en el marco de una ofensiva lanzada por las RSF y sus aliados. La captura de la localidad se enmarca en los intentos de las Fuerzas Armadas por romper el cerco que pesa sobre Dilling, tal y como ha informado el portal sudanés de noticias Sudan Tribune.

El sábado, las RSF afirmaron en un comunicado haber abatido un dron de origen turco en este mismo estado y sostuvieron que el aparato “intentaba atacar a civiles”, una acusación que las Fuerzas Armadas han rechazado en repetidas ocasiones, insistiendo en que sus bombardeos se dirigen únicamente contra objetivos militares.

La guerra civil en Sudán se originó por las profundas discrepancias sobre el proceso de integración del grupo paramilitar RSF en el Ejército regular, lo que terminó por descarrilar la transición abierta tras el derrocamiento en 2019 del régimen de Omar Hasán al Bashir, ya muy deteriorada después de la asonada que forzó la salida en 2021 del entonces primer ministro, Abdalá Hamdok.

El conflicto, en el que participan diversos países apoyando a uno u otro bando, ha precipitado al país a una de las peores crisis humanitarias del planeta, con millones de desplazados y refugiados, y con creciente alarma internacional por la expansión de enfermedades y los graves daños sufridos por infraestructuras esenciales, lo que impide atender a cientos de miles de personas afectadas.