El Ejército sudanés rompe el asedio de las RSF sobre Kadugli tras casi dos años de cerco

El Ejército de Sudán asegura haber roto el prolongado cerco de las RSF sobre Kadugli y reabre la ruta con Dilling en plena crisis humanitaria.

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Imagen de archivo del jefe del Ejército de Sudán y presidente del Consejo Soberano de Transición, Abdelfatá al Burhan -/Saudi Press Agency/dpa

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El Ejército de Sudán anunció este martes que ha logrado quebrar el cerco impuesto desde hace casi dos años por las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) sobre Kadugli, capital del estado de Kordofán Sur, tras una serie de avances militares registrados en los últimos días en esta región del sur del país.

Según detallaron las Fuerzas Armadas sudanesas, la operación ha permitido restablecer la conexión terrestre con la ciudad vecina de Dilling, que también se encontraba bajo presión de las fuerzas paramilitares y de grupos aliados desde el estallido de la guerra en abril de 2023.

“Con ayuda y guía de Dios, las Fuerzas Armadas sudanesas y sus fuerzas de apoyo han tenido éxito a la hora de abrir la carretera entre Kadugli y Dilling después de una batalla heroica marcada por la inamovible determinación y el indomable poderío de nuestras fuerzas”, han señalado a través de un comunicado publicado en redes sociales.

En el mismo texto, el mando castrense subrayó que la reapertura de esta ruta estratégica supone un golpe directo a los planes de las RSF y sus aliados de mantener aislada Kadugli y someter a la población a una situación extrema de desabastecimiento.

Así, han recalcado que “esto rompe las ilusiones de la milicia y sus aliados y destruye su apuesta por el cerco y la muerte por hambre”, antes de subrayar que “los restos de la milicia y sus mercenarios fueron derrotados por golpes aplastantes que les causaron duras pérdidas, tanto en vidas como en equipamiento”.

Las Fuerzas Armadas añadieron que las unidades de las RSF que aún permanecían en la zona se retiraron ante el empuje de las tropas gubernamentales, que avanzaron por la carretera principal mientras desmantelaban las posiciones levantadas durante el prolongado asedio.

“Los que quedaban huyeron ante el avance de nuestras fuerzas mientras abrían la carretera y rompían el cerco”, han dicho las Fuerzas Armadas, que han recalcado que “están en camino a cumplir su promesa de que la milicia terrorista de las RSF no disfrute de lo que ha usurpado ni halle paz en una tierra que ha mancillado con sus crímenes”.

En su mensaje, el Ejército insistió en que la campaña militar proseguirá hasta expulsar completamente a las RSF de las zonas que controlan y restaurar el control estatal sobre los enclaves clave de Kordofán Sur.

En este sentido, han reiterado su “compromiso” de que “la batalla continuará hasta que la tierra sea liberada de la suciedad de estos criminales”. “Rezamos por el paraíso y la eternidad para los mártires y deseamos una pronta recuperación a los heridos”, han zanjado, sin dar un balance de bajas en los combates, sobre los que las RSF no se han pronunciado por ahora.

Kadugli ha sido uno de los epicentros de la guerra civil sudanesa. Naciones Unidas confirmó que en 2025 se registró una situación de hambruna en la ciudad, sometida al cerco conjunto de las RSF y del Movimiento para la Liberación del Pueblo de Sudán/Norte-Al Hilu (SPLM/N-Al Hilu), grupo rebelde liderado por Abdelaziz al Hilu y activo principalmente en Kordofán Norte y Kordofán Sur.

Durante gran parte del conflicto, tanto Kadugli como la cercana Dilling quedaron prácticamente aisladas, con restricciones severas a la entrada de alimentos, medicinas y ayuda humanitaria, lo que agravó la crisis alimentaria y sanitaria entre la población civil.

Las RSF y el SPLM/N-Al Hilu habían mantenido además bajo cerco la localidad de Dilling, donde también se confirmaron condiciones de hambruna. No obstante, el Ejército consiguió a finales de enero recuperar el control de esta ciudad en el marco de su ofensiva hacia Kadugli, en un contexto de recrudecimiento de los combates en Kordofán Sur.

La toma de Dilling por las fuerzas gubernamentales permitió establecer una cabeza de puente para avanzar hacia la capital estatal y presionar las líneas de suministro de las RSF y sus aliados, debilitando progresivamente el cerco sobre Kadugli.

La actual guerra civil en Sudán se desencadenó por las profundas discrepancias entre el mando del Ejército y la cúpula de las RSF sobre el calendario y las condiciones para integrar a este poderoso grupo paramilitar en las Fuerzas Armadas regulares, un punto clave del proceso de transición abierto tras el derrocamiento en 2019 del régimen de Omar Hasán al Bashir.

Estas tensiones terminaron por hacer descarrilar la ya frágil transición política, que había sufrido un duro golpe con la asonada militar de 2021 que apartó del poder al entonces primer ministro, Abdalá Hamdok, y consolidó el dominio de los uniformados sobre las instituciones del país.

El conflicto, en el que diversos países han intervenido respaldando a uno u otro bando, ha sumido a Sudán en una de las mayores emergencias humanitarias del planeta, con millones de desplazados internos y refugiados en los países vecinos.

Organismos internacionales y ONG alertan de la propagación de enfermedades, el colapso de los servicios básicos y los graves daños sufridos por infraestructuras esenciales, como hospitales, redes de agua y centros de distribución de ayuda, lo que impide atender adecuadamente a cientos de miles de personas afectadas por la violencia y el hambre.