El encargado de negocios de la Embajada de Irán en Argentina, Mohsen Soltani Tehrani, abandonó este sábado Buenos Aires, escoltado por efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, una vez cumplido el plazo establecido por el Gobierno argentino para su salida del país.
El pasado jueves, el Ejecutivo declaró “persona non grata” a Tehrani, una decisión que culmina un largo y complejo historial en las relaciones bilaterales entre Irán y Argentina. Aunque no se ha producido una ruptura formal de vínculos diplomáticos, la legación iraní en la capital argentina queda ahora mermada y Argentina continúa sin representación en Teherán desde junio de 2025.
Según medios argentinos, Tehrani embarcó en un vuelo de Aerolíneas Argentinas desde Aeroparque, rumbo a Teherán y con escala en Colombia, acompañado por su esposa y su hija.
Antes de su partida, en una entrevista concedida al diario “Perfil”, Tehrani advirtió de que esta decisión “no favorece a Argentina” y criticó el acercamiento de Buenos Aires a Israel. “No es una decisión soberana sumarse a una guerra ilegal”, afirmó al responder a las manifestaciones del presidente argentino, Javier Milei, sobre un posible apoyo logístico a Estados Unidos e Israel.
Ya este sábado, cuando había dejado de ser representante diplomático oficial en el país, Tehrani expresó su gratitud “al pueblo argentino” por el trato recibido. “No tiene sentido que Argentina se sume a la guerra de Irán”, señaló en declaraciones al diario “Clarín”.
La medida del Gobierno de Javier Milei se conoció un día después de que Teherán reaccionara a la decisión argentina de declarar organización terrorista a la Guardia Revolucionaria iraní, adoptada tras más de un mes desde el inicio de la ofensiva sorpresa lanzada por Israel y Estados Unidos contra el país asiático.
El Ministerio de Exteriores de Israel celebró públicamente la decisión de Buenos Aires, mientras que Irán la calificó de “ilegal e infundada” y acusó a Milei y a su ministro de Exteriores, Pablo Quirno, de haberse “convertido en cómplices de los crímenes cometidos” por Israel y Estados Unidos en el contexto de la guerra.
La expulsión de Tehrani se suma a una larga cadena de episodios que han tensionado la relación entre ambos Estados, especialmente las causas judiciales abiertas en Argentina por los atentados contra la Embajada de Israel en Buenos Aires en 1992 y contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en 1994, que provocaron más de un centenar de víctimas mortales. Irán ha rechazado de forma reiterada todas estas acusaciones.