El FBI allana una oficina electoral en Georgia tras las denuncias de fraude de Trump

El FBI registra una oficina electoral en Georgia en plena investigación por las denuncias de fraude de Trump en las elecciones de 2020.

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump Europa Press/Contacto/Kent Nishimura - Pool via CN

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Agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos llevaron a cabo este miércoles un registro en una oficina electoral situada en el condado de Fulton, en el estado de Georgia, a raíz de las denuncias de presunto fraude electoral formuladas por el presidente, Donald Trump, en relación con los comicios presidenciales de 2020.

El FBI confirmó la intervención mediante un comunicado remitido a Europa Press, en el que precisó que la orden de entrada y registro fue autorizada por un tribunal estadounidense. Asimismo, recalcó que la investigación está "en curso" y que, por el momento, no está en condiciones de facilitar más información sobre el operativo.

La actuación tiene lugar después de que Trump reiterara en un discurso en el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza) que las elecciones presidenciales de 2020, en las que resultó vencedor el expresidente Joe Biden, fueron "amañadas" y que "pronto" personas vinculadas a esas supuestas irregularidades "serán procesadas por lo que hicieron".

Trump llegó a ser imputado junto a otras 18 personas por, presuntamente, ejercer presiones ilegales sobre cargos estatales con el objetivo de revertir su derrota frente a Biden en las presidenciales de 2020. Sin embargo, el fiscal responsable del caso, Peter Skandalakis, decidió en noviembre pasado archivar los cargos contra todos los señalados en la causa.

Paralelamente, el exalcalde de Nueva York y antiguo abogado personal de Trump, Rudy Giuliani, fue condenado a abonar 148 millones de dólares en concepto de daños y perjuicios a dos trabajadoras electorales a las que acusó falsamente de manipular los resultados en Georgia.

El entonces inquilino de la Casa Blanca rechazó haber incurrido en conducta delictiva alguna y se declaró víctima de una "caza de brujas". La Fiscalía de Georgia examinó en ese contexto una controvertida llamada telefónica del magnate al secretario de Estado de Georgia, el republicano Brad Raffensperger, en la que le pedía de forma directa "encontrar" los votos que necesitaba para revertir el resultado.