El forense de Hennepin declara homicidio la muerte de Alex Pretti a manos de agentes federales

El forense de Hennepin califica de homicidio la muerte a tiros de Alex Pretti y la equipara al caso de Renée Good en las redadas antimigratorias en Minnesota.

1 minuto

Un retrato de Alex Pretti en una vigilia por su muerte celebrada frente al Centro Médico de Asuntos de Veteranos en Minneapolis en el que trabajaba Europa Press/Contacto/Holden Smith

Publicado

1 minuto

La oficina del forense del condado de Hennepin, en el estado de Minnesota, ha determinado este lunes que la muerte por disparos del enfermero estadounidense de 37 años Alex Pretti a manos de agentes federales constituye un homicidio. Esta calificación coincide con la que ya se dio al fallecimiento de Renée Good, también ciudadana estadounidense de 37 años, que perdió la vida por los tiros efectuados por un miembro del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en el contexto de las redadas antimigratorias impulsadas por la Administración de Donald Trump en dicho estado, especialmente en la ciudad de Minneapolis.

El informe oficial, al que ha tenido acceso Europa Press, consigna “homicidio” como la forma de muerte y señala como causa “múltiples heridas por disparos” sufridas al ser “tiroteado por agentes de las fuerzas del orden”. El documento no concreta el número de agentes implicados ni la cantidad exacta de disparos, aunque el Departamento de Seguridad Nacional ya había admitido la participación de dos agentes, y el diario local 'Minnesota Star Tribune' eleva a diez los tiros efectuados.

Este dictamen, que califica el fallecimiento de Pretti en los mismos términos que el de Good, se hace público un día después de que el portal de investigación periodística ProPublica revelara, a partir de diversos registros oficiales, la identidad de los dos agentes que abrieron fuego contra Pretti: Jesús Ochoa, miembro de la Patrulla Fronteriza, y Raymundo Gutiérrez, de la Oficina de Protección de Fronteras y Aduanas (CBP, por sus siglas en inglés). Ambos fueron desplegados por las autoridades federales en Minnesota dentro de la operación denominada 'Metro Surge'.

Según esos mismos registros, Ochoa, de 43 años, integra la Patrulla Fronteriza desde que se incorporó en 2018 a la CBP. Por su parte, Gutiérrez, de 35 años, entró en 2014 y trabaja en la Oficina de Operaciones de Campo de la CBP, aunque está destinado en un equipo de respuesta especial que lleva a cabo intervenciones de alto riesgo, comparables a las de las unidades SWAT de la Policía. Los dos agentes proceden del sur de Texas.