El gasto militar mundial encadena once años al alza y rebasa los 2,46 billones de euros con Europa disparada

El gasto militar global encadena once años de subidas, supera los 2,46 billones de euros y se dispara en Europa, Asia y Oceanía, según el SIPRI.

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Un contingente militar italiano durante actividades de entrenamiento en la base de la OTAN Novo Selo Training Area, en Bulgaria Europa Press/Contacto/Roberto Monaldo

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El gasto en defensa a escala global se situó en 2025 cerca de los 2,89 billones de dólares (algo más de 2,46 billones de euros), lo que supone el undécimo ejercicio consecutivo de incrementos, impulsado sobre todo por las subidas en Europa, Asia y Oceanía. Más de la mitad de ese desembolso corresponde a Estados Unidos, China y Rusia, de acuerdo con el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en inglés).

El último informe del SIPRI calcula que en 2025 el gasto militar mundial avanzó un 2,9%, lejos del 9,7% registrado en 2024. "Sin embargo, esta desaceleración se explica en gran medida por una caída del gasto militar de Estados Unidos", precisa el documento, que añade que, excluyendo al país norteamericano, "el gasto total creció un 9,2% en 2025".

"El gasto militar global volvió a aumentar en 2025 a medida que los estados respondieron a otro año de guerras, incertidumbre y convulsión geopolítica con grandes campañas de armamento", ha explicado el investigador del Programa de Gasto Militar y Producción de Armamento de SIPRI Xiao Liang. A su juicio, "dado el abanico de crisis actuales, así como los objetivos de gasto militar a largo plazo de muchos estados, este crecimiento probablemente continuará durante 2026 y más allá".

El instituto atribuye a Estados Unidos, China y Rusia "el 51% del total global" y considera que la caída del gasto estadounidense es coyuntural. Washington "ha aumentado las inversiones tanto en capacidades militares nucleares como convencionales para mantener el dominio en el hemisferio occidental y disuadir a China en el Indo-Pacífico, que son objetivos clave de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional".

La reducción del 7,5% en el presupuesto militar de Estados Unidos en 2025 se explica, según el SIPRI, porque "no se aprobó nueva asistencia financiera militar para Ucrania" durante ese periodo, un retroceso que "probablemente será de corta duración", en palabras del director del Programa de Gasto Militar y Producción de Armamento, Nan Tian.

"El gasto aprobado por el Congreso de Estados Unidos para 2026 ha aumentado a más 1.000 millones de dólares (853 millones de euros), un incremento sustancial respecto a 2025, y podría aumentar aún más hasta 1.500 millones (de dólares, 1.280 millones de euros) en 2027 si se acepta la última propuesta presupuestaria del presidente (Donald) Trump", ha añadido el experto.

Europa encabeza el repunte con una subida del 14% en 2025

En el continente europeo el incremento ha sido especialmente acusado. Europa se consolidó como "el principal contribuyente" al aumento mundial del año, con un desembolso de 864.000 millones de dólares (737.000 millones de euros), lo que equivale a un 14% más que en 2024.

Entre los factores que explican este salto figuran Rusia, que elevó su gasto un 5,9% hasta los 190.000 millones de dólares (162.000 millones de euros), el 7,5% de su Producto Interior Bruto (PIB), y Ucrania, que se situó como el séptimo país con mayor presupuesto militar: "aumentó su gasto un 20% hasta los 84.100 millones de dólares (más de 71.700 millones de euros), o el 40% del PIB", detalla el SIPRI.

"En 2025 el gasto militar como proporción del gasto gubernamental alcanzó el nivel más alto jamás registrado tanto en Rusia como en Ucrania", ha señalado el investigador Lorenzo Scarazzato, del mismo programa. El analista considera "probable" que la tendencia continúe en 2026 "si la guerra continúa, con los ingresos de las ventas de petróleo de Rusia en aumento y un importante préstamo de la Unión Europea previsto para Ucrania".

El refuerzo de capacidades en Europa ha supuesto para los 29 socios europeos de la OTAN un desembolso de 559.000 millones de dólares (casi 476.750 millones de euros), el incremento "más rápido" desde 1993. Este movimiento "reflejando la búsqueda continua de la autosuficiencia europea junto con la creciente presión de Estados Unidos para reforzar el reparto de cargas dentro de la alianza", ha explicado la investigadora del SIPRI Jade Guiberteau Ricard.

No obstante, Ricard ha advertido de que, "a medida que los estados se esfuerzan por cumplir los nuevos objetivos de gasto de la OTAN acordados en 2025, existe el riesgo de que los límites entre el gasto militar y otros gastos relacionados con la defensa y la seguridad se vuelvan difusos, reduciendo la transparencia y complicando aún más la evaluación de las capacidades militares".

Alemania se situó a la cabeza del bloque con 114.000 millones de dólares (97.230 millones de euros), un aumento interanual del 24% que ha permitido que el país supere por primera vez desde 1990 el listón del 2% del PIB destinado a defensa, hasta el 2,3%.

En el caso de España, el SIPRI subraya que la carga militar también ha rebasado "el 2% del PIB por primera vez desde 1994". El gasto español "aumentó un 50% hasta los 40.200 millones de dólares (34.287 millones de euros)", un salto que contrasta con las reticencias expresadas por el Gobierno de Pedro Sánchez ante el incremento promovido por Estados Unidos en el seno de la Alianza Atlántica y con las reiteradas críticas de la Administración de Donald Trump por la negativa del Ejecutivo español a asumir dichos compromisos.

Asia y Oceanía elevan su gasto un 8,1% respecto a 2024

En Asia y Oceanía la dinámica también ha sido de fuerte expansión. El gasto agregado alcanzó los 681.000 millones de dólares (algo menos de 580.800 millones de euros) en 2025, un 8,1% más que el año anterior. China sobresale en la región, encadenando 31 ejercicios consecutivos de incrementos y consolidándose como la segunda potencia en volumen de gasto, con 336.000 millones de dólares (poco más de 286.500 millones de euros), un 7,4% más que en 2024.

En Taiwán, inmerso en "un contexto de intensificación de ejercicios militares alrededor de la isla por parte del Ejército Popular de Liberación", el presupuesto de defensa se elevó un 14%, hasta 18.200 millones de dólares (15.500 millones de euros), el 2,1% del PIB, el mayor aumento anual desde al menos 1988.

Más al norte, Japón registró un repunte del 9,7% en su gasto militar, que llegó a 62.200 millones de dólares (53.000 millones de euros). Esta cifra representa el 1,4% del PIB, "la proporción más alta desde 1958", según destaca el SIPRI, pese a seguir por debajo de los niveles de otras grandes potencias.

"Los aliados de Estados Unidos en Asia y Oceanía, como Australia, Japón y Filipinas están gastando más en sus ejércitos, no solo debido a tensiones regionales de larga duración sino también debido a la creciente incertidumbre sobre el apoyo de Estados Unidos", ha explicado el investigador sénior del programa, Diego Lopes da Silva. "Al igual que en Europa, los aliados de Estados Unidos en Asia y Oceanía también están bajo presión de la Administración Trump para gastar más en sus ejércitos", ha añadido.

En Asia central y occidental el gasto también siguió una senda ascendente. India, quinto país del mundo por volumen de presupuesto militar, destinó un 8,9% más en 2025, hasta 92.100 millones de dólares (algo más de 78.500 millones de euros), mientras que Pakistán incrementó su desembolso un 11%, hasta 11.900 millones de dólares (casi 10.150 millones de euros).

En África, el gasto militar agregado avanzó un 8,5% en 2025, hasta 58.200 millones de dólares (49.600 millones de euros), prolongando la tendencia de aumento en prácticamente todas las regiones analizadas por el SIPRI.