El Parlamento de Birmania ha nombrado este viernes a Min Aung Hlaing, el general que encabezó el golpe de Estado de 2021, como nuevo presidente del país para los próximos cinco años, una decisión que llega tras las controvertidas elecciones parlamentarias celebradas el pasado mes de enero.
El Partido Unión Solidaridad y Desarrollo, apoyado por las Fuerzas Armadas y vencedor de los comicios, ha respaldado formalmente su designación pese a las acusaciones que pesan sobre el militar por presuntos crímenes contra la humanidad y genocidio, según ha informado el portal de noticias Irrawaddy.
Min Aung Hlaing ha obtenido el mayor número de apoyos frente a los otros dos aspirantes al puesto, un desenlace que se consideraba previsible. La Vicepresidencia pasa ahora a manos de dos antiguos mandos castrenses: el ex primer ministro Nyo Saw, estrecho colaborador del general, y Nan Ni Ni Aye.
El general, de 69 años y al frente de las Fuerzas Armadas desde 2011, lideró la asonada militar que derrocó al Gobierno elegido en las urnas, que se disponía a iniciar su segundo mandato.
Tras el golpe, la junta castrense invalidó los resultados de las elecciones de 2020, en las que la Liga Nacional para la Democracia (NLD) de Aung San Suu Kyi había logrado la mayoría parlamentaria, alegando un supuesto fraude electoral, una versión puesta en duda por observadores internacionales.
La asonada fue seguida de una intensa campaña de represión contra opositores, activistas y manifestantes, a la que se ha sumado un repunte de los combates entre el Ejército y distintos grupos rebeldes en varios estados del país, especialmente en áreas del noreste, próximas a la frontera con China, y en el estado de Rajine, en el oeste.