El Ejecutivo argentino liderado por el presidente Javier Milei ha responsabilizado al “kirchnerismo” de “instalar un relato sobre la dictadura” coincidiendo con el 50.º aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, que derrocó a la entonces presidenta en funciones, María Estela Martínez Perón, quien había asumido la Jefatura del Estado tras la muerte de su esposo, Juan Domingo Perón.
El material oficial, de algo más de una hora de duración, recoge el testimonio de una nieta criada por una familia de militares y el de un hijo de un oficial del Ejército asesinado por el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), organización guerrillera marxista-leninista argentina. En un vídeo difundido en las cuentas oficiales del Gobierno, ambos aparecen presentados como “las víctimas que quisieron esconder”.
Por tercer año consecutivo, las autoridades insisten en la idea de una “memoria completa” mediante un vídeo difundido a primera hora del día, que arranca con una batería de reproches al kirchnerismo, corriente política de centroizquierda y rama del peronismo, denominada así por el apellido del expresidente Néstor Kirchner y de su viuda y también expresidenta Cristina Fernández.
En este contexto, el Gobierno acusa a dicho espacio político de recurrir a recursos estatales para “imponer un relato” con la finalidad de “construir nuevas mayorías de poder”, al tiempo que señala la existencia de “miles de víctimas del accionar estatal, paraestatal y de los grupos guerrillero-terroristas que han sido ignoradas, marginadas y silenciadas”.
A lo largo del vídeo se escuchan únicamente dos voces: la de Miriam Fernández, nieta recuperada por Abuelas de Plaza de Mayo, y la de Arturo Larrabure, hijo de Argentino del Valle Larrabure, militar destinado en la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos de Villa María, secuestrado en 1974 por el ERP, según detalla el diario ‘Clarín’.