El Gobierno de Trump abre una investigación a Nike por presunta discriminación laboral contra empleados blancos

La Administración Trump presiona a Nike ante la justicia por supuesta discriminación contra trabajadores blancos ligada a sus objetivos y programas de diversidad.

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Fachada de la tienda de Nike en la 5ª avenida de Nueva York, Estados Unidos Europa Press/Contacto/Jimin Kim

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La Administración de Donald Trump ha comunicado este miércoles que mantiene abierta una investigación sobre la multinacional deportiva Nike y ha pedido a un tribunal federal que obligue a la compañía a entregar documentación sobre sus procesos de contratación, al considerar que ha "discriminado a trabajadores blancos", en especial a través de sus programas de Diversidad, Equidad e Igualdad (DEI), diseñados para impulsar la incorporación de colectivos históricamente discriminados y/o en situación de desventaja.

“La agencia federal ha presentado una demanda ante un tribunal federal para obligar a Nike, Inc. a presentar información relacionada con las acusaciones de discriminación contra trabajadores blancos, también como resultado de los Objetivos 2025 de Nike relacionados con la Diversidad, Equidad e Inclusión y otros objetivos relacionados con la DEI”, ha anunciado la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.

En su escrito ante la justicia, el organismo explica que "está investigando acusaciones sistémicas de discriminación racial intencional relacionada con la DEI" y, de forma concreta, que "Nike podría haber incurrido en un patrón o práctica de trato desigual contra empleados, solicitantes y participantes blancos de programas de capacitación", tanto en decisiones de contratación, promociones y despidos como en programas de desarrollo profesional, con denuncias que se remontan a 2018, durante el primer mandato de Trump en la Casa Blanca.

La EEOC, única agencia federal con competencia para investigar y litigar contra empresas y otros empleadores privados por vulneraciones de la normativa federal contra la discriminación en el trabajo, afirma haber reclamado a Nike datos sobre sus criterios de despido, la gestión de la información relativa a raza y etnia y las oportunidades de mentoría, liderazgo y desarrollo profesional ofrecidas en diez programas sujetos a restricciones raciales. "Al no proporcionar la información solicitada en la citación, la agencia interpuso una demanda de cumplimiento ante un tribunal federal", ha justificado la entidad.

“Cuando existan indicios contundentes, incluyendo admisiones corporativas en amplios materiales públicos, de que los programas de DEI de un empleador podrían violar las prohibiciones federales contra la discriminación racial u otras formas de discriminación ilegal, la EEOC tomará todas las medidas necesarias”, ha declarado su presidenta, Andrea Lucas.

En la misma línea, Lucas ha recordado que el título VII de la Ley de Derechos Civiles, que veta la discriminación laboral por motivos raciales, "no hace distinciones de color y exige a la EEOC que proteja a los empleados de todas las razas de las prácticas laborales ilegales".

“Gracias al compromiso del presidente Trump con la aplicación de las leyes de derechos civiles de nuestro país, la EEOC ha renovado su enfoque en la aplicación imparcial del Título VII”, ha subrayado la presidenta de la agencia, en un contexto de múltiples investigaciones y sanciones del Gobierno estadounidense contra compañías y centros educativos, entre otras entidades, por supuestas prácticas discriminatorias hacia personas blancas.

El origen del caso se sitúa en una acusación presentada por la propia Lucas cuando ejercía como comisionada republicana en la EEOC en 2024. En ese documento, al que ha tenido acceso Europa Press, se sostiene que Nike podría haber adoptado "medidas ilegales" con el objetivo de construir "una fuerza laboral representativa (y) en igualdad de condiciones con el consumidor y las comunidades a las que sirve".

La denuncia ponía el foco en dos metas fijadas por la firma para 2025: alcanzar un 30% de representación de minorías raciales y étnicas en puestos directivos y de alta responsabilidad, y lograr un 35% de presencia de minorías raciales y étnicas en la plantilla corporativa en Estados Unidos, objetivos ambos incluidos en la estrategia interna de la compañía.

La empresa, por su parte, ha tildado la actuación de la agencia como "una escalada sorprendente e inusual", según un comunicado remitido por un portavoz de la multinacional a Bloomberg. "Hemos participado de forma extensa y de buena fe en una investigación de la EEOC sobre nuestras prácticas, programas y decisiones de personal, y hemos realizado esfuerzos continuos para proporcionar información y colaborar de forma constructiva con la agencia", ha asegurado.

En este sentido, y frente a la versión del organismo federal sobre la supuesta falta de cooperación, la compañía sostiene que ha "compartido miles de páginas de información y respuestas escritas detalladas a la consulta de la EEOC" y que está "en proceso de proporcionar información adicional".