El ICE queda excluido del pacto inicial para reactivar la financiación de Seguridad Nacional

El Senado de EE. UU. aprueba un pacto inicial para reabrir el DHS que excluye nuevos fondos al ICE y traslada la decisión final a la Cámara de Representantes.

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Agentes del ICE en el aeropuerto de LaGuardia, en Nueva York (EEUU) Europa Press/Contacto/Stephanie Augello

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El Senado de Estados Unidos ha dado luz verde en la madrugada de este viernes a un acuerdo preliminar para reactivar los fondos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés). El pacto, que aún debe superar el trámite de la Cámara de Representantes, deja fuera de esta inyección presupuestaria a las controvertidas fuerzas antimigración del país, en primer lugar el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), en pleno pulso político por uno de los parones más prolongados de una agencia federal en la historia estadounidense.

La votación en la cámara alta se ha producido después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara su intención de intervenir personalmente para resolver uno de los efectos más visibles del cierre administrativo: la falta de personal de seguridad en los aeropuertos del país, dependiente de la Agencia de Seguridad del Transporte, también integrada en el DHS, y las largas colas de pasajeros. Según ha avanzado el portal Politico, trabajadores de este organismo estaban preparando una huelga nacional inminente como medida de protesta.

La amenaza de este conflicto laboral ha forzado al Senado a reunirse de urgencia para desbloquear una votación que finalmente ha concluido en torno a las 02.30 horas de la madrugada. El texto aprobado traslada ahora la responsabilidad a la Cámara de Representantes, que podría iniciar el debate a partir de esta misma noche, con un desenlace todavía imprevisible y a menos de 24 horas de que el cierre del DHS marque un nuevo récord de duración para una agencia federal.

El líder de la mayoría republicana en el Senado, John Thune, ha admitido que el desenlace de la sesión ha sido "desafortunado" y ha acabado asumiendo una especie de rendición ante lo que describió como la negativa de los demócratas a ceder posiciones. "Querían reformas y hemos intentado trabajar con ellos para conseguirlo. El caso que es que hay batallas que hay que dejar para otro día", ha señalado.

Desde la bancada demócrata, el jefe de la minoría en el Senado y líder 'de facto' del partido, Chuck Schumer, ha aplaudido que "a esos forajidos del ICE se les ha acabado el cheque en blanco" del que venían disfrutando desde julio de 2025. Entonces, la aprobación de la Ley de la Hermosa y Enorme Medida Legislativa de Donald Trump otorgó a la agencia un refuerzo presupuestario de unos 70.000 millones de euros para operaciones de detención y deportación, que han derivado en múltiples denuncias de organizaciones civiles por presuntos excesos de fuerza, malos tratos y abusos en centros de detención, así como por la muerte a tiros de dos ciudadanos estadounidenses en Mineápolis.

Schumer ha reivindicado este paso como un triunfo parcial de los demócratas frente a la "milicia letal de Donald Trump, que no recibirá más fondos a no ser que emprenda un serio programa de reformas". No obstante, el resultado queda lejos de sus metas iniciales: el ICE conservará su actual volumen presupuestario, la resolución del Senado no entra a revisar sus protocolos de actuación y el desenlace final dependerá de lo que ocurra en la Cámara de Representantes, donde los republicanos mantienen igualmente la mayoría.