El ministro de Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, ha aterrizado este miércoles en Rusia, donde será recibido por el presidente ruso, Vladimir Putin, en un momento de fuerte agravamiento de la crisis energética que sufre la isla, deteriorada tras el ataque lanzado a comienzos de enero por Estados Unidos contra Venezuela, país del que Cuba obtenía buena parte de su suministro de combustible.
El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, ha señalado en una comparecencia ante la prensa que Rodríguez, que ha llegado al territorio ruso acompañado por una delegación de altos cargos cubanos, ya ha mantenido encuentros con varios dirigentes rusos. En este contexto, ha subrayado que esta cita es “de una importancia específica dado el difícil momento al que hace frente el país”, ha sostenido, según informaciones recogidas por la agencia de noticias TASS.
Asimismo, está programado que el ministro cubano mantenga una reunión con su homólogo ruso, Sergei Lavrov, en tan solo “cuestión de horas”, tal y como ha detallado la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova, que ha remarcado que Cuba “es un amigo cercano y un socio estratégico para Rusia”.
“Hemos construido una relación fuerte de respeto y apoyo mutuo. Durante décadas, Cuba ha estado sometida a un bloqueo económico y comercial ilegítimo e inhumano por parte de Estados Unidos, el cual ha empeorado desde que Washington puso en marcha acciones militares contra Venezuela el 3 de enero”, ha explicado.
En esta línea, ha recalcado que la posición de Moscú sobre la situación en Cuba “no ha cambiado”. “Expresamos nuestra firma solidaridad con La Habana ante esta presión militar y económica desde el extranjero. Vamos, por supuesto, a seguir entregando ayuda al pueblo hermano de Cuba”, ha añadido.
Peskov ha manifestado, por su parte, que Rusia descarta que el respaldo a Cuba “pueda socavar los contactos” que se desarrollan actualmente con Estados Unidos en relación con la invasión de Ucrania y ha reiterado su rechazo al bloqueo que pesa sobre la isla.