El jefe del Ejército israelí descarta un alto el fuego en el sur de Líbano y reafirma la libertad de acción de sus tropas

Eyal Zamir rechaza un alto el fuego en el sur de Líbano y mantiene a las FDI desplegadas hasta asegurar a largo plazo las comunidades del norte de Israel.

2 minutos

Publicado

2 minutos

El jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, Eyal Zamir, ha reiterado este miércoles que “no hay alto el fuego” en el sur de Líbano, donde las fuerzas israelíes siguen desplegadas y llevando a cabo operaciones militares contra objetivos vinculados al partido-milicia chií Hezbolá. El responsable castrense ha subrayado ante sus soldados su “libertad de acción” y ha dejado claro que no se retirarán del territorio libanés “hasta que se garantice la seguridad a largo plazo de las comunidades del norte” de Israel.

“En el frente de batalla, no hay alto el fuego; seguís luchando para eliminar las amenazas directas e indirectas de las comunidades del norte, desmantelar la infraestructura terrorista y localizar y abatir terroristas”, ha manifestado Zamir durante una visita a las tropas estacionadas en la localidad libanesa de Taibé, según informa el diario ‘The Times of Israel’.

Desde este enclave, el máximo responsable militar ha recalcado que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no se marcharán “hasta que se garantice la seguridad a largo plazo de las comunidades del norte” de Israel. “La misión que nos ha encomendado el alto mando político es posicionarnos a lo largo de la línea para impedir el fuego directo contra las comunidades. Lo hemos logrado; esta es la línea en la que nos encontramos. Es posible que tengamos que permanecer en ella”, ha indicado, aludiendo a la denominada ‘línea amarilla’, que el Ejército israelí utiliza, también en la Franja de Gaza, para marcar el perímetro de actuación de sus unidades en territorio extranjero.

El jefe del Estado Mayor ha añadido que “cualquier amenaza, en cualquier lugar”, dirigida contra estas comunidades o contra las “fuerzas” israelíes, “incluso más allá de la línea amarilla y al norte del río Litani, será eliminada”. “Vuestra misión y deber es actuar con libertad de acción y eliminar cualquier amenaza”, ha señalado ante los militares desplegados en la zona.

Zamir ha incidido asimismo en que, “en esta etapa”, las FDI no están “avanzando más allá de la línea”, aunque seguirán “actuando y eliminando amenazas sin restricciones”. “Las fuerzas sobre el terreno continúan operando, y no hay restricciones para destruir infraestructura y abatir terroristas”, ha remachado.

Con estas declaraciones, el dirigente de las Fuerzas Armadas israelíes ha desdibujado los límites temporales y geográficos de la ofensiva iniciada el pasado 2 de marzo, después de que Hezbolá disparara proyectiles contra territorio israelí en represalia por la muerte del entonces líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en una operación conjunta de Estados Unidos e Israel sobre Teherán. Desde el comienzo de esta campaña, casi dos meses atrás, 2.576 personas han perdido la vida y 7.962 han resultado heridas en ataques del Ejército israelí, de acuerdo con los datos más recientes difundidos por el Ministerio de Sanidad libanés.