El jefe de las Fuerzas Armadas de Israel, Eyal Zamir, ha señalado este martes que las tropas israelíes se aproximan a una “encrucijada estratégica” conforme avanza la ofensiva iniciada a finales de febrero junto a Estados Unidos contra Irán, donde se han contabilizado por ahora más de 2.000 fallecidos.
Zamir ha subrayado que este punto decisivo de la “campaña conjunta contra Irán se acerca a una encrucijada”. “Hasta ahora, hemos logrado avances significativos, también en relación con los objetivos que nos fijamos al iniciar la operación. Seguiremos actuando con determinación e intensificando los golpes al régimen”, ha indicado, de acuerdo con la información facilitada por el Ejército israelí.
El responsable castrense ha confirmado igualmente que las acciones militares prosiguen en varias áreas de Siria, en la Franja de Gaza y en Cisjordania, con el objetivo de “evitar ataques directos” contra las comunidades israelíes, según el comunicado difundido a través de redes sociales.
En relación con la ofensiva en Líbano contra el partido-milicia chií Hezbolá, ha precisado que Israel “sigue estableciendo una zona defensiva avanzada para impedir el fuego directo hacia las comunidades” israelíes y ha recalcado que, al mismo tiempo, “actuamos contra el lanzamiento de cohetes”.
Las autoridades iraníes cifran hasta el momento en 2.076 los fallecidos por la ofensiva, entre ellos 216 menores. A su vez, la Media Luna Roja iraní ha señalado que los bombardeos han destruido o dañado más de 100.000 edificios civiles, cerca de 40.000 de ellos en Teherán, la capital. Asimismo, se han visto afectadas alrededor de 600 escuelas y casi 300 centros de salud durante las cuatro semanas de ataques aéreos.