El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, ha señalado este viernes que el recién designado líder supremo de Irán, el ayatolá Mojataba Jamenei, quedó “desfigurado” durante uno de los bombardeos lanzados por Estados Unidos en el marco de la operación militar conjunta con Israel del pasado 28 de febrero contra territorio iraní.
Durante una comparecencia ante la prensa, Hegseth ha explicado que Jamenei “resultó herido” aunque continúa con vida, y ha insistido en que la cúpula dirigente de Irán se encuentra “significativamente debilitada como resultado de las operaciones militares estadounidenses”. “No están en buena forma, están desesperados y escondidos”, ha añadido, aludiendo al impacto de la ofensiva sobre el régimen.
En la misma intervención, el secretario de Defensa ha endurecido el tono al afirmar que los dirigentes iraníes “están bajo tierra, escondiéndose como ratas”, y ha puesto en cuestión la autenticidad del primer mensaje dirigido el jueves a la nación por Mojataba Jamenei tras el ataque. “Lanzó un mensaje, uno débil, de hecho, pero no había voz ni vídeo”, ha recalcado. “Irán tiene muchas cámaras y muchas grabadoras de voz, ¿por qué optar por la versión escrita? Creo que todos sabemos por qué”, ha apuntado, sugiriendo que Teherán intenta ocultar el verdadero estado del líder.
Hegseth ha reiterado además que Alí Jamenei “está muerto” y ha acusado a su sucesor de actuar movido por el miedo. Según el responsable del Pentágono, el nuevo líder “está herido, se ha dado a la fuga y carece de legitimidad. Es un desastre para ellos”, ha subrayado, en referencia a la crisis interna que, a su juicio, atraviesa el liderazgo iraní.
Washington advierte a Irán por el estrecho de Ormuz
En cuanto a la situación en el estratégico estrecho de Ormuz tras la ofensiva contra Irán, Hegseth ha asegurado que “no hay de qué preocuparse”, al sostener que Estados Unidos “no va a permitir que la zona permanezca en disputa” ni que “se interrumpa el flujo de comercio” marítimo. Sus palabras se producen en plena tensión energética internacional por el encarecimiento del barril de Brent a raíz del conflicto.
El jefe del Pentágono ha acusado a Teherán de actuar con desesperación en esta vía marítima clave. “Están mostrando una absoluta desesperación en el estrecho de Ormuz, algo con lo que estamos lidiando. No hay de qué preocuparse”, ha aseverado, antes de lanzar una advertencia directa a las autoridades iraníes al prometer “destruir sus capacidades militares presentes y futuras” si continúan las amenazas. “Lo único que está prohibiendo el tránsito en el estrecho de Ormuz es el hecho de que Irán está disparando a los barcos”, ha aclarado.
Hegseth ha añadido que Washington dispone de información que apunta a que Irán “está tomando medidas” en la zona, frente a lo que Estados Unidos “tiene un plan”. En este sentido, ha remarcado que “este no es un tránsito que vayamos a dejar que siga congestionado”, dejando claro que la Casa Blanca está dispuesta a actuar para mantener abierta esta ruta esencial para el comercio global de hidrocarburos.