El líder de Hezbolá sostiene que dialogar con Israel durante la ofensiva en Líbano sería una rendición

Naim Qasem rechaza negociar con Israel bajo bombardeos, denuncia un plan para el “Gran Israel” y reclama unidad nacional frente a la agresión.

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El secretario general del partido-milicia chií libanés Hezbolá, Naim Qasem, durante un discurso (archivo) Europa Press/Contacto/Bilal Jawich

El secretario general del partido-milicia chií libanés Hezbolá, Naim Qasem, durante un discurso (archivo) Europa Press/Contacto/Bilal Jawich

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El secretario general de la formación chií Hezbolá, Naim Qasem, ha insistido este miércoles en que sentarse a negociar con Israel mientras continúa su ofensiva sobre territorio libanés supondría “una rendición”. De este modo, ha rechazado la propuesta del presidente de Líbano, Joseph Aoun, que planteaba abrir un canal de diálogo con el país vecino, inmerso en una nueva incursión militar en Líbano en las últimas semanas.

“Cuando se proponen negociaciones bajo fuego con el enemigo israelí, eso equivale a imponer una rendición y el saqueo de todas las capacidades de Líbano”, ha señalado, subrayando a renglón seguido que “es inaceptable, por principios, negociar con un enemigo que ocupa territorio y lanza ataques a diario”.

Qasem ha reiterado que las fuerzas israelíes no han respetado el alto el fuego pactado en noviembre de 2024 y ha rememorado que Israel mantuvo sus ofensivas “ininterrumpidamente durante 15 meses”. Asimismo, ha enfatizado que “ya no es un secreto que existe un peligroso proyecto estadounidense-israelí para el 'Gran Israel', basado en la ocupación y expansión desde el Éufrates hasta el Nilo”.

“Se ha hecho evidente que nos enfrentamos a dos opciones: o la rendición y la renuncia a la tierra, la dignidad, la soberanía y el futuro de nuestras generaciones, o la inevitable confrontación y resistencia a la ocupación para impedir que alcance sus objetivos”, ha manifestado el dirigente, según ha informado la cadena libanesa Al Manar, vinculada al grupo.

En esta línea, ha defendido que la respuesta armada de Hezbolá con el lanzamiento de proyectiles contra Israel se produjo como reacción a la ofensiva israelí-estadounidense contra Irán iniciada el 28 de febrero, y ha argumentado que dicha acción “privó así al enemigo israelí de la oportunidad de sorprender” al movimiento chií. “Los pretextos no tienen sentido cuando la agresión ha durado 15 meses”, ha reiterado.

El secretario general ha asegurado que los combatientes de Hezbolá “están decididos a continuar (la batalla) sin límites y dispuestos a sacrificarse sin reservas”. “La agresión es el problema y el peligro; la resistencia es la esperanza y la liberación”, ha añadido, calificando como “una responsabilidad nacional” la necesidad de “hacer frente a la agresión” israelí.

LLAMAMIENTO A “LA UNIDAD NACIONAL”

“La agresión israelí-estadounidense busca despojar a Líbano de su fortaleza y controlar sus políticas, así como el futuro de su pueblo”, ha reiterado Qasem, que ha llamado a asumir “una responsabilidad nacional” para frenar los intentos de “arrebatar a Líbano su soberanía e independencia mediante demandas diseñadas para incitar a la sedición y la discordia interna”.

En este contexto, ha vuelto a rechazar las peticiones para que Hezbolá entregue su arsenal y ha recalcado que “cuando se plantea la cuestión del monopolio de las armas (por parte del Estado) para satisfacer las demandas de Israel mientras la ocupación y la agresión continúan, se da un paso hacia la desaparición de Líbano y la realización del sueño del 'Gran Israel'”.

“Estamos librando una batalla defensiva por Líbano y sus ciudadanos”, ha defendido el dirigente chií, que ha reclamado “unidad nacional contra el enemigo” bajo “una sola bandera” con el objetivo de lograr “el cese de la agresión para la liberación de la tierra y su pueblo”. “Todos los demás temas se pueden discutir más adelante”, ha puntualizado.

El líder de Hezbolá ha insistido en que “la unidad nacional priva a nuestro enemigo de toda esperanza de ocupar nuestro país. La unidad nacional nos permite superar esta dolorosa etapa mediante la solidaridad y el apoyo mutuo, lo que nos ayuda a construir nuestro país juntos”, antes de instar al Ejecutivo libanés a que “se abstenga de tomar decisiones que sirvan a la agenda israelí, incluso involuntariamente”.

Por último, ha asegurado que “la resistencia no será derrotada, como tampoco lo será su pueblo”. “Estamos serenos y confiados en que no seremos vencidos, cualesquiera que sean los sacrificios”, ha remachado, para después afirmar que la guerra contra Irán “es una lección para reflexionar”. “Sepan que toda victoria contra Estados Unidos e Israel trae consigo el bien que beneficia a todos”, ha concluido.