El comandante de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), Mazloum Abdi, ha comunicado este viernes que se apartará de una zona ubicada al este de Alepo tras los recientes choques con el Ejército sirio, en un contexto de contactos con Estados Unidos dirigidos a rebajar la escalada.
“Basándonos en los llamamientos de países amigos y mediadores, y en nuestra demostración de buena fe para completar el proceso de integración y nuestro compromiso de aplicar los términos del acuerdo del 10 de marzo, hemos decidido retirar nuestras fuerzas mañana a las 7.00 horas de las actuales zonas de contacto al este de Alepo, que han estado bajo ataque durante dos días, hacia un redespliegue en zonas al este del Éufrates”, ha precisado.
Advertencia de Damasco sobre la amenaza a Alepo
El anuncio coincide con una nueva alerta del Ejército sirio, que ha señalado que “persiste el peligro para Alepo”, pese a “los intentos de algunos mediadores por intervenir y eliminar las amenazas en la región”. Según sus fuentes, se ha detectado la entrada desde Irak de un destacado miliciano relacionado con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) “para liderar las operaciones” en la ciudad y sus alrededores.
El Mando de Operaciones del Ejército ha indicado en un comunicado difundido por la agencia oficial SANA que “las milicias terroristas de las FDS y el PKK han desplegado un gran número de drones iraníes”, como parte de su “preparación para nuevos ataques contra la población civil”, y ha añadido que han “observado la llegada de nuevos grupos de milicias”, así como de “remanentes del antiguo régimen”.
En esta línea, ha subrayado que está “trabajando para proteger a los civiles en la zona que las FDS y sus aliados utilizan como plataforma de lanzamiento para sus operaciones militares contra la población siria”, remarcando que “defenderá a la población civil y preservará la soberanía” del país.
Estancamiento en el proceso de integración kurda
Los enfrentamientos de la última semana se desencadenaron después de que Damasco y las FDS fracasaran en sus intentos de avanzar en las negociaciones para cerrar un acuerdo definitivo sobre la integración de las fuerzas kurdas y el encaje de las autoridades semiautónomas kurdas en el futuro marco político del país, tras la caída en diciembre de 2024 del régimen de Al Assad.
Abdi y el actual presidente de transición, Ahmed al Shara, suscribieron en marzo de 2025 un pacto destinado a reincorporar todas las estructuras civiles y militares de las zonas autónomas kurdas —entre ellas las FDS— bajo la autoridad del Estado central, además de establecer un alto el fuego a escala nacional. Sin embargo, las discrepancias surgidas en torno a las modalidades de integración han bloqueado hasta ahora su plena aplicación.