El presidente de transición de Malí, Assimi Goita, ha afirmado este martes que la situación en el país “está bajo control” en su primer mensaje público tras la ofensiva armada lanzada el pasado sábado por yihadistas y combatientes tuareg, que puso en jaque la seguridad y el orden en Bamako y en otras plazas clave del país.
“El dispositivo (de seguridad) se ha reforzado, la situación está bajo control y las operaciones de rastreo, búsquea, recopilación de inteligencia y seguridad continúan”, ha manifestado en un discurso a la nación, en el que ha subrayado además el “golpe decisivo” infligido a los atacantes.
El hombre fuerte de la junta ha destacado la “rapidez y profesionalidad” de las fuerzas de seguridad malienses en las operaciones contra los grupos armados, que buscaban “generar un clima de violencia generalizada” en las localidades de Bamako, Kati, Kona, Mopti, Gao y Kidal.
“Gracias a la serenidad del personal involucrado y al mantenimiento de una cadena de mando cohesionada, el plan se ejecutó a la perfección”, ha enfatizado, al tiempo que ha elogiado el papel de la “Fuerza Unificada” de la Confederación de la Alianza de Estados del Sahel (AES) —impulsada por los líderes militares de Burkina Faso y Níger, junto a Malí— por su labor para “pacificar” la región.
El dirigente ha resaltado igualmente la cooperación con Rusia, que participa en la lucha contra el terrorismo en Malí a petición de la propia junta militar tras la salida de las tropas francesas del país en 2022.
Goita ha expresado sus “más sentidas condolencias” a los allegados de las víctimas, entre ellas el ministro de Defensa, Sadio Camara, a quien ha querido rendir tributo, remarcando que sirvió a Malí “con lealtad, coraje y dignidad, demostrando un profundo sentido del deber en un momento en que (el) país libra una feroz luca contra el terrorismo”.
El presidente ha avisado a la población de que los ataques iniciados el sábado “no son incidentes aislados”, sino que “forman parte de un vasto plan de desestabilización, concebido y ejecutado por grupos terroristas armados y sus patrocinadores internos y externos, quienes les proporcionan inteligencia y apoyo logístico”.
En este contexto, ha defendido que “este es el momento de reafirmar el firme compromiso de Malí de continuar con su reconstrucción”. “Nuestro pueblo ha tomado una decisión: la de la soberanía y la dignidad, que simboliza tomar las riendas de su destino. Esta decisión es la expresión de una voluntad nacional firme y deliberada. Tiene un precio, y somos conscientes de ello. Si bien es difícil por naturaleza, esta es la única opción viable si queremos ofrecer a nuestros hijos un futuro libre, justo y próspero”, ha sostenido.
En la misma línea, ha apelado a la unidad nacional ante estos “tiempos difíciles” que, ha dicho, “son, en realidad, meros obstáculos en el camino hacia la prosperidad”, y ha instado a los malienses a “confiar en sus Fuerzas Armadas, que libran una compleja lucha contra el terrorismo”, además de pedir que se mantenga la vigilancia y se comunique “cualquier información útil para la inteligencia y la prevención”.
Goita ha recalcado que “las operaciones continuarán hasta que los grupos involucrados sean neutralizados por completo y se restablezca la seguridad de forma permanente en todo el territorio nacional” y ha avanzado que ha ordenado al Gobierno adoptar “todas las medidas necesarias para reforzar la asistencia a las víctimas” de los ataques. “La solidaridad nacional no debe quedarse en palabras vacías, debe traducirse en acciones”, ha reclamado.
“Ni la violencia, ni la intimidación, y mucho menos los intentos desesperados de desestabilización, podrán revertir el rumbo de nuestro país. El proceso de reconstrucción continuará. La soberanía se consolidará. Nuestro pueblo, firme y más resistente que nunca, triunfará sobre esta dura prueba”, ha concluido.