El líder laborista escocés exige la renuncia de Starmer en plena tormenta por el caso Epstein

Anas Sarwar reclama la dimisión de Keir Starmer por el escándalo Epstein y agrava la crisis interna del Gobierno británico.

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El líder del Partido Laborista escocés, Anas Sarwar Europa Press/Contacto/Tejas Sandhu

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El dirigente del Partido Laborista en Escocia, Anas Sarwar, reclamó este lunes la dimisión del primer ministro británico, Keir Starmer, a raíz del escándalo que afecta al exembajador en Estados Unidos Peter Mandelson, vinculado al caso del delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein. La petición, que parte de la rama escocesa del partido, llega justo después de una nueva renuncia en el equipo de Gobierno del mandatario.

“Voy a hacer lo que considere correcto para mi país, Escocia. Podría haber optado por guardar silencio, mantenerme al margen y seguir como si todo estuviera bien durante los próximos tres meses, pero mi lealtad y prioridad es Escocia, y Escocia necesita desesperadamente un gobierno diferente”, ha expresado en rueda de prensa.

Sarwar ha recalcado que no está respaldando “ninguna alternativa ni ningún candidato” frente a Starmer. “No se trata de diputados contra parlamentarios escoceses. Se trata de lo que es correcto para Escocia”, ha insistido, subrayando que el actual liderazgo en Downing Street se ha convertido en una “enorme distracción” respecto al trabajo que el Partido Laborista pretende desarrollar en todo el país.

El líder laborista escocés ha indicado además que habló con Starmer antes de hacer pública su exigencia de renuncia, y ha admitido que ambos discrepan sobre el rumbo futuro del liderazgo del partido. “Nosotros tenemos un Gobierno del Partido Nacional Escocés (SNP) adicto al secretismo y al encubrimiento, lo que ha tenido consecuencias devastadoras. Por eso debo ser honesto sobre el fracaso dondequiera que lo vea”, ha argüido.

Desde el número 10 de Downing Street, un portavoz ha respondido a la presión de Sarwar defendiendo que Starmer “tiene un mandato claro de cinco años” para “impulsar el cambio” en Reino Unido. Sin embargo, la continuidad política del primer ministro se ha visto seriamente dañada tras la dimisión, también este lunes, de su director de comunicación, Tim Allan.

Varios miembros destacados del Ejecutivo han salido en defensa del jefe de Gobierno. La ministra de Finanzas, Rachel Reeves, y el vice primer ministro, David Lammy, han reiterado públicamente que el ‘premier’ cuenta con un mandato que debe completar.

El caso Epstein ya había provocado el fin de semana la salida de Morgan McSweeney, jefe de gabinete de Starmer, quien asumió su responsabilidad por el nombramiento de Mandelson como embajador en una carta en la que comunicaba su dimisión del Gobierno.

Mandelson, que fue comisario europeo de Comercio, está siendo investigado por haber revelado presuntamente información sensible a Epstein sobre el rescate de 500.000 millones de euros que la Eurozona se disponía a aprobar en 2010, cuando ejercía como ministro en el Ejecutivo del ex primer ministro Gordon Brown (2007-2010).

Los documentos relacionados con Epstein recogen tres transferencias a Mandelson —entonces diputado en el Parlamento británico— por importe de 25.000 dólares (algo más de 21.000 euros) cada una, enviadas entre 2003 y 2004 desde cuentas del multimillonario en el banco JP Morgan.