El dirigente opositor ugandés Robert Kyagulanyi, más conocido como Bobi Wine, ha arremetido este miércoles contra el corte de Internet ordenado por “el régimen criminal” en la antesala de los comicios de este jueves, en los que el presidente Yoweri Museveni busca revalidar el cargo y encadenar un séptimo mandato al frente del país.
“Todos aquellos en Uganda que sean capaces de circunvalar el bloqueo a Internet por parte del régimen criminal, dad un paso al frente”, ha instado Bobi Wine en redes sociales, donde ha pedido a estas personas que “pasen el mensaje” y “hagan saber a todos cómo hacerlo”.
“Cortan Internet para poder ocultar su manipulación de votos y sus atrocidades. Graben todo y compártanlo con el mundo”, ha añadido el opositor, mientras Naciones Unidas y varias ONG denuncian una campaña de represión por parte de las fuerzas de seguridad contra activistas, políticos y periodistas en el periodo previo a la votación.
Críticas legales al apagón digital
En este escenario, el bufete Amsterdam & Partners LLP, que representa legalmente a Bobi Wine, ha subrayado en un comunicado remitido a Europa Press que la decisión de Kampala “representa una grave violación del Derecho Internacional” que podría justificar “contramedidas legales, aislamiento institucional y graves daños económicos”.
“Esta medida tiene motivaciones políticas, es jurídicamente indefendible y está diseñada para distorsionar el proceso electoral al suprimir las comunicaciones, obstaculizar la observación electoral y silenciar la actividad de la oposición en un momento decisivo”, ha afirmado el despacho, que ha denunciado que la decisión “sumerge deliberadamente a la población en una oscuridad digital”.
“El acceso a Internet es indispensable para la gobernanza democrática, la rendición de cuentas públicas y, en las sociedades modernas, la supervivencia básica”, ha argumentado el bufete, antes de recalcar que “en una sociedad como la ugandesa, donde la conectividad móvil sustenta el acceso al trabajo, la atención sanitaria, la educación, la seguridad alimentaria y los servicios de emergencia, la privación deliberada del acceso a Internet constituye una amenaza directa para la vida y la dignidad humana”.
Obligaciones internacionales y posibles represalias
El despacho ha recordado además que Uganda es miembro de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), cuyo convenio obliga a los Estados a garantizar “ los canales e instalaciones necesarios para llevar a cabo el intercambio rápido e ininterrumpido de las telecomunicaciones internacionales”.
Por ello, ha incidido en que “cerrar el Internet móvil y de banda ancha precisamente cuando votantes, candidatos, periodistas, organizaciones de la sociedad civil y observadores electorales dependen de esas redes para comunicarse, organizarse e informar demuestra una ejecución de mala fe de las obligaciones de Uganda”, remarcando que no responde “a una necesidad técnica”, sino a una “instrumentalización” de las redes “como herramienta política”.
Los abogados han advertido así de que, si las autoridades no restablecen “de inmediato” los servicios, se impulsarán “contramedidas legales”, entre ellas “acciones diplomáticas conjuntas, la retirada coordinada de la cooperación discrecional en telecomunicaciones y el uso sistemático de las violaciones de tratados de Uganda en procedimientos legales, regulatorios y políticos”.
Museveni busca prolongar casi cuatro décadas en el poder
Museveni llegó al poder en 1986 tras la guerra civil (1980-1986), después del derrocamiento del dictador Idi Amin en 1979 y del posterior golpe contra Milton Obote tras las denuncias de fraude electoral, y ahora pretende prolongar unos 40 años de mandato al frente del país.
El presidente aspira de este modo a adentrarse en su quinta década en el poder en medio de un creciente número de denuncias por represión. Bobi Wine ha sido arrestado en repetidas ocasiones y, tras las presidenciales de 2021, acusó un fraude a favor del mandatario, se negó a aceptar los resultados oficiales y responsabilizó a Museveni de manipular las elecciones para mantenerse en el cargo.