El grupo insurgente congoleño Movimiento 23 de Marzo (M23) ha informado este domingo de que, a lo largo de esta semana, ha puesto en manos de representantes del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) a más de 5.000 militares del Ejército congoleño que tenía prisioneros en el marco del prolongado conflicto armado que ambos mantienen en el este de la República Democrática del Congo.
De acuerdo con un comunicado difundido por su brazo político, la Alianza del Río Congo (AFC), y a la espera de una confirmación oficial por parte del CICR, la entrega de los soldados se llevó a cabo el pasado lunes durante un acto celebrado en Rugambo, en la provincia de Kivu Norte.
“Con este gesto humanitario, la AFC/M23 reafirma su compromiso de respetar las obligaciones asumidas en el marco de las medidas de fomento de la confianza y de contribuir a la disminución de las tensiones, de conformidad con los principios del derecho internacional humanitario”, manifesta en un comunicado publicado en redes sociales.
Al mismo tiempo, la AFC critica que estas iniciativas no estén teniendo una respuesta equivalente por parte del Ejecutivo congoleño, al que acusa de que “sigue negándose a liberar a nuestros compañeros y a otras personas detenidas arbitrariamente y arrestadas ilegalmente simplemente por su apariencia”.
En este contexto, conviene recordar que el M23 denunció el 25 de febrero que el Ejército había lanzado una “ofensiva a gran escala” en el este del país, con ataques contra “zonas densamente pobladas” pese al alto el fuego acordado el 13 de febrero a instancias del presidente de Angola, Joao Lourenço.