El máximo responsable judicial iraní exige sentencias expeditivas para acusados de vínculos con EEUU e Israel

Irán exige acelerar las condenas, incluso con pena de muerte, a acusados de colaborar con EEUU e Israel en plena ofensiva y tensión por el acuerdo nuclear.

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El jefe del aparato judicial de Irán, Golamhosein Mohseni Ejei, durante una reunión en Teherán el 1 de febrero de 2026 (archivo) Europa Press/Contacto/Iranian Presidency

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Las autoridades de Irán insistieron este lunes en que no debe producirse ningún tipo de demora a la hora de dictar sentencias contra quienes hayan cometido "crímenes" relacionados con la ofensiva sorpresa lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país, y que podrían enfrentarse a la pena capital.

El jefe del aparato judicial iraní, Golamhosein Mohseni Ejei, afirmó que "No debemos demorar ni mostrar indulgencia en la ejecución de los veredictos definitivos contra aquellos que, durante la guerra y los disturbios, cometieron crímenes y estuvieron afiliados con el enemigo agresor".

En esta línea, remarcó que "dadas las condiciones de guerra, es esencial acelerar la gestión y conclusión de los casos de elementos acusados de amenazar la seguridad pública". Al mismo tiempo, defendió que "Acelerar estos asuntos no implica negar la precisión ni la aplicación del Estado de derecho".

Ejei incidió también en que las instituciones deben velar por que, incluso en el actual contexto, no se produzcan "interrupciones" en los procedimientos judiciales en curso, tal y como informó la agencia de noticias iraní Tasnim. "Bajo ninguna circunstancia debe sentir la gente que hay cosas que no se han concluido", añadió.

Sus declaraciones se conocieron menos de 24 horas después de que las autoridades iraníes anunciaran la detención de 500 personas acusadas de supuestas labores de espionaje y de colaborar con medios de comunicación "antiiraníes".

En su último recuento oficial, el Gobierno iraní ha confirmado más de 1.200 fallecidos a causa de la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos. No obstante, la organización no gubernamental Human Rights Watch in Iran, con sede en territorio estadounidense, elevó el domingo la cifra a más de 3.000 muertos, en su mayoría población civil.

La operación militar se produjo en pleno desarrollo de un nuevo ciclo de conversaciones entre Washington y Teherán para tratar de cerrar un renovado acuerdo nuclear, circunstancia que llevó a las autoridades iraníes a responder con ataques contra territorio israelí y contra intereses estadounidenses en Oriente Próximo, incluidas bases militares en la región.