El ministro checo de Exteriores afirma que intentará hacer todo lo posible para trasladar la embajada a Jerusalén

Petr Macinka reabre en Israel el debate sobre trasladar la embajada checa a Jerusalén y condiciona el paso al apoyo del Gobierno de Babis.

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El ministro de Exteriores checo, Petr Macinka, durante una conferencia de la ONU en febrero en Nueva York Europa Press/Contacto/Lev Radin

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El ministro de Exteriores checo, Petr Macinka, ha vuelto a poner este martes sobre la mesa la posibilidad de trasladar la Embajada de República Checa desde Tel Aviv a Jerusalén. Ha recalcado que se trata de una opción que le resulta atractiva y ha subrayado sus “ventajas prácticas”, aunque ha reconocido que para llevarla a cabo necesita el respaldo interno de su Ejecutivo.

Durante su visita oficial a Israel, Macinka ha manifestado que quiere “reabrir el debate” sobre el eventual traslado de la legación diplomática a Jerusalén. Lo ha dicho en una comparecencia conjunta con su homólogo israelí, Gideon Saar, donde ha precisado que la idea no responde “solo por su fuerza simbólica”, sino también por sus “ventajas prácticas”.

“Intentaré hacer todo lo que pueda”, ha asegurado el jefe de la diplomacia checa, cercano a las posiciones del Gobierno de Benjamin Netanyahu.

Aunque ha querido impulsar públicamente esta propuesta, Macinka ha admitido que no puede sacarla adelante en solitario y que precisa el apoyo del resto del Gobierno. “Si me preguntas sobre una posible fecha, ahora mismo no te podría responder”, ha señalado, antes de recordar: “No solo depende de mi, yo solo soy el ministro de Exteriores”.

El avance de esta iniciativa quedaría condicionado en gran medida al visto bueno del primer ministro, Andrej Babis, dirigente del partido populista de centro-derecha ANO. Babis encabeza una formación distinta a la de Macinka, que lidera el partido motorista AUTO, considerado el sector más radical dentro del Ejecutivo de Babis.

El responsable de Exteriores se sitúa al frente de este movimiento político que defiende la propiedad de automóviles, mantiene una postura abiertamente antiambientalista y sostiene posiciones euroescépticas en República Checa.

En la misma comparecencia, el dirigente checo ha querido remarcar además su firme apoyo a Israel en su ofensiva contra Líbano y en su alineamiento con Estados Unidos en la guerra contra Irán. “Israel es un país civilizado rodeado de enemigos incivilizados. Los líderes liberales no saben a lo que Israel se está enfrentando”, ha enfatizado Macinka durante la rueda de prensa.