El Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) ha informado este viernes de la puesta en marcha de un nuevo “alto el fuego local” con el objetivo de facilitar las labores de reparación en una de las líneas de suministro eléctrico de la central nuclear de Zaporiyia, ubicada en territorio ucraniano pero bajo control de Rusia desde el inicio de la invasión en febrero de 2022.
“Esta en vigor otro alto el fuego local mediado por el OIEA para permitir el restablecimiento del suministro eléctrico de reserva de 330 kilovatios a la central nuclear de Zaporiyia”, ha dicho el organismo.
El director general del OIEA, Rafael Grossi, ha resaltado que “se están realizando actividades de desminado para garantizar el acceso seguro de los equipos de reparación”, según ha difundido la propia agencia a través de sus cuentas en redes sociales.
La empresa gestora de la planta nuclear ha señalado en un comunicado que “han empezado los trabajos de reparación y restauración para garantizar la operabilidad de la línea de suministro Ferrosplavnaya-1” tras la entrada en vigor de este alto el fuego impulsado por el organismo internacional.
En la misma nota, la operadora ha recalcado que “los acuerdos a tal efecto han sido alcanzados con la participación del director general del OIEA, Rafael Grossi”, y ha añadido que la central “sigue recibiendo suministro a través de la línea de respaldo Dneprovskaya”. “La situación de radiación en la central y sus alrededores es normal”, ha zanjado.
Rusia y Ucrania se responsabilizan mutuamente de los ataques contra la infraestructura que da soporte a la central nuclear —bajo control de las fuerzas rusas desde las primeras fases del conflicto—, lo que ha provocado varios cortes en el suministro eléctrico y ha alimentado el temor a un posible accidente nuclear en las instalaciones.