El director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, ha sostenido este miércoles que una eventual paralización del enriquecimiento de uranio por parte de Irán en el marco de un acuerdo responde más a una “cuestión política” que a una “necesidad técnica”, aunque ha subrayado que la supervisión internacional sería “indispensable” en cualquier entendimiento.
Durante una rueda de prensa en su visita oficial a Corea del Sur, Grossi ha explicado que “no existiría diferencia alguna real dependiendo de la duración de esta suspensión”, en el supuesto de que esta alternativa se plantee finalmente en las negociaciones entre Washington y Teherán.
“En lo referente a una moratoria, hay que tomar decisiones políticas. No hay una gran diferencia a nivel técnico en suspender (el enriquecimiento) cinco, diez o veinte años. Es más una cuestión de confianza política”, ha indicado, de acuerdo con el diario “The Korea Herald”.
No obstante, el jefe del OIEA ha dejado claro que no forma parte de las conversaciones en curso y que, por ello, no está en posición de confirmar su contenido. “Un acuerdo sin la presencia de representantes del OIEA es solo un trozo de papel o una promesa”, ha advertido.
En este sentido, ha remarcado que “el programa nuclear iraní requeriría una monitorización exhaustiva de sus instalaciones nucleares y el material utilizado en ellas, por lo que esperamos que se nos pida asistencia para ofrecer las salvaguardas necesarias”, antes de precisar que “todo apunta a que la gran parte del uranio enriquecido al 60% sigue estando en las instalaciones en las que ya se encontraba almacenado durante la ofensiva, especialmente en Isfahán”.
Las declaraciones de Grossi se producen después de que Estados Unidos haya planteado a Irán una pausa de 20 años en sus actividades de enriquecimiento de uranio como condición para avanzar hacia un acuerdo de paz, en un contexto en el que ambas partes intentan encauzar una segunda ronda de contactos tras el fracaso de las conversaciones celebradas el sábado en Islamabad, capital de Pakistán.
“Estados Unidos ha sugerido un mínimo de 20 años (para la suspensión de esos trabajos de enriquecimiento de uranio), con todo tipo de restricciones”, han señalado fuentes conocedoras de la propuesta a Europa Press, descartando que Washington vaya a aceptar a cambio una retirada de sanciones, una de las principales demandas de Irán, que alega que sus actividades se ajustan al Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).
Alarma por el avance nuclear de Corea del Norte
En relación con la acelerada nuclearización de Corea del Norte, Grossi ha mostrado su inquietud: “Se siguen observando signos de una creciente actividad a pesar de que todos los inspectores del OIEA fueron expulsados del país en 2009”.
“En nuestros exámenes periódicos, hemos sido capaces de confirmar que ha habido un rápido incremento de las operaciones de las unidades de reprocesamiento y de los reactores y un activación de otro tipo de instalaciones en Yongbyon”, ha detallado.
“Todo esto apunta a un aumento muy serio de las capacidades de Corea del Norte en el ámbito de la producción de armas nucleares, que se estima en unas pocas docenas de ojivas”, ha precisado el responsable del organismo.
Asimismo, ha resaltado que el OIEA ha detectado “la construcción de una nueva instalación similar a la planta de enriquecimiento de ucranio de Yongbyon, lo que sugiere un aumento potencialmente significativo de la capacidad de enriquecimiento de uranio del país”.
A pesar de ello, ha puntualizado que “sigue siendo difícil calcular los niveles exactos de producción sin acceso directo al terreno” y ha añadido que el organismo no ha verificado cooperación militar en este ámbito. “No hemos visto nada en particular al respecto”, ha indicado.
“Tenemos referencias a proyectos nucleares civiles, nada relacionado con armas nucleares, por lo que hemos podido constatar”, ha explicado, antes de remarcar que, “si existe alguna cooperación nuclear entre Rusia y Corea del Norte, el organismo espera que se limite a un uso civil”.
Grossi ha añadido que sigue con atención cualquier opción de “reanudar el diálogo entre las dos Coreas” y ha recalcado la relevancia de recuperar los canales diplomáticos. “Seguimos con gran interés la posibilidad de que se restablezca el diálogo entre las partes”, ha señalado.
Respecto al programa surcoreano de submarinos de propulsión nuclear, el director general del OIEA ha indicado que este “requerirá acuerdos especiales con el OIEA para garantizar que el material nuclear utilizado para la propulsión naval no se desvíe para otros fines”.
“Por eso, trabajar con el OIEA es tan indispensable”, ha defendido, para después subrayar que el compromiso expresado por Seúl con la no proliferación será “clave” para “evitar la preocupación de que el proyecto pudiera alimentar una carrera armamentística regional”.