El Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) ha confirmado este martes que se han producido daños en las instalaciones nucleares de Natanz, en el contexto de la ofensiva sorpresa iniciada el sábado por Estados Unidos e Israel contra Irán, después de que Teherán denunciara el lunes un ataque contra este complejo.
“A partir de las últimas imágenes satelitales disponibles, el OIEA puede confirmar algunos daños recientes en los edificios de acceso de la planta de enriquecimiento de combustible (FEP) subterránea de Natanz, Irán”, ha afirmado el organismo.
En la misma nota, difundida a través de sus redes sociales, el organismo ha subrayado que “no se prevén consecuencias radiológicas ni se ha detectado ningún impacto adicional en la propia FEP, que sufrió graves daños durante el conflicto de junio (de 2025)”.
El representante de Irán ante el OIEA, Reza Rayafi, denunció el martes que el complejo nuclear de Natanz fue atacado el domingo en el marco de la operación militar de Estados Unidos e Israel, y reiteró que Teherán no pretende desarrollar armas nucleares, rechazando además los argumentos esgrimidos por Washington y Tel Aviv para legitimar su campaña de bombardeos.
Horas antes de estas declaraciones, el director general del OIEA, Rafael Grossi, había asegurado que no había indicios sobre “ataques o daños” a instalaciones nucleares en territorio iraní, al tiempo que instó a todas las partes a ejercer una “contención extrema” con el fin de evitar una escalada mayor de la violencia.
La ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel ha causado hasta ahora cerca de 800 muertos en Irán, según confirmó este martes la Media Luna Roja. Entre las víctimas mortales se encuentran el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, así como varios ministros y altos mandos del Ejército iraní. En respuesta, Irán ha lanzado misiles y drones contra objetivos en Israel y contra bases estadounidenses situadas en varios países de Oriente Próximo.