Orbán gana tiempo y mantiene el suspense electoral
Viktor Orbán ha decidido aplazar hasta el 20 de febrero el anuncio del cabeza de lista de su partido, Fidesz, para las elecciones legislativas previstas en abril. Aunque no ha confirmado formalmente que volverá a liderar la candidatura, el primer ministro se mostró plenamente disponible tras más de dos décadas en el poder y se presentó como la opción más sólida para garantizar estabilidad y continuidad.
Mientras tanto, Fidesz ya ha dado el pistoletazo de salida a la campaña con la presentación de sus 106 candidatos a los distritos electorales, combinando continuidad y renovación en su estructura territorial.
Un mensaje ideológico sin concesiones
En su discurso, Orbán volvió a cargar contra lo que denomina políticas de género impulsadas desde Bruselas y contra el rumbo de la Unión Europea en materia migratoria. Defendió un modelo de sociedad basado en identidades nacionales claras y rechazó lo que considera una imposición ideológica desde las instituciones comunitarias.
El primer ministro insistió en que aceptar la agenda europea implica asumir cambios culturales profundos que, a su juicio, diluyen la soberanía de los Estados y alteran los fundamentos sociales tradicionales.
Migración, seguridad y choque con Bruselas
La inmigración ocupó uno de los ejes centrales del mensaje. Orbán defendió la resistencia de Hungría frente al pacto migratorio europeo, incluso al precio de sanciones económicas, que considera asumibles frente a la pérdida de identidad nacional. Vinculó la inmigración con problemas de seguridad y aseguró que su país se ha convertido en un refugio para comunidades que buscan estabilidad frente a la violencia y el antisemitismo en otras partes de Europa.
El líder húngaro acusó a la oposición de alinearse con las políticas de la UE y planteó las elecciones como una decisión estratégica: continuar la resistencia o aceptar el marco impuesto desde Bruselas.
Economía, experiencia y continuidad
Orbán defendió su balance económico desde 2010, destacando el crecimiento de los salarios y fijando objetivos ambiciosos para el próximo ciclo político. Subrayó la experiencia, la previsibilidad y la seguridad como sus principales activos frente a una oposición a la que acusa de improvisación y dependencia externa.
El primer ministro recordó que Fidesz ha ganado todas las elecciones europeas y varias legislativas con mayorías reforzadas, presentando esa trayectoria como aval para el futuro.
Apoyos internacionales y una visión global
El arranque de campaña contó con el respaldo político de líderes afines como Giorgia Meloni, Benjamin Netanyahu, así como referentes de la derecha nacionalista europea como Marine Le Pen o Alice Weidel.
“Se acerca la era de las naciones”
Para cerrar su intervención, Orbán elevó el tono y situó el debate más allá de Hungría: aseguró que el orden internacional liberal surgido tras la Guerra Fría se está derrumbando y que el mundo entra en una nueva fase marcada por el retorno del poder nacional, la soberanía y el interés estatal como ejes centrales de la política global.