La Asamblea Nacional de Venezuela ha dado este jueves su visto bueno inicial, en primera lectura, a una modificación de la ley de hidrocarburos que permite la entrada del sector privado en la explotación petrolera. La decisión llega en pleno proceso de acercamiento político con Estados Unidos, tras el ataque estadounidense contra Caracas que dejó más de un centenar de fallecidos y derivó en la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
“Queda aprobado por mayoría calificada evidente el proyecto de ley de reforma parcial de la ley orgánica de hidrocarburos en primera discusión”, ha anunciado el Parlamento mediante un escueto mensaje difundido en redes sociales.
El diputado Orlando Camacho, encargado de defender la iniciativa, ha subrayado que este proyecto “nace como una necesidad imperativa de la legislación venezolana adoptada a los nuevos tiempos, lo que permite el desarrollo conjunto entre sectores públicos y privados, y hace posible el incremento volumétrico petrolero”.
Camacho ha recalcado igualmente que Venezuela, “al ser una de las mayores reservas de hidrocarburos, es necesaria su revolución por el escenario energético que ha venido evolucionando hacia un entorno donde los capitales fluyen a los recursos probados y marcos regulatorios predecibles y adaptables”.
Además, ha remarcado que la industria de los hidrocarburos afronta en la actualidad una transición energética acelerada y una elevada volatilidad, lo que obliga al país a integrarse en un mercado global cada vez más competitivo mediante la adopción de mejores prácticas internacionales, según ha informado la cadena de televisión VTV.
Por su parte, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, ha señalado que los cambios legales y las nuevas normas que está impulsando el Gobierno responden a la urgencia de adecuar el marco jurídico a las necesidades y demandas actuales del país latinoamericano.
Desde la captura de Maduro el 3 de enero, su “número dos”, Delcy Rodríguez, ha asumido de manera interina la Presidencia de Venezuela. En este periodo ha alcanzado con la Administración de Donald Trump un acuerdo para la comercialización del petróleo venezolano y ha puesto en marcha un proceso de excarcelación de personas detenidas, en el que se incluyen tanto ciudadanos venezolanos como extranjeros.