El Parlamento de Hungría ha dado luz verde este martes a una resolución que plantea bloquear el envío de ayuda a Ucrania y su proceso de adhesión a la Unión Europea, alegando los "graves riesgos que esto acarrearía" para los Estados miembro del bloque comunitario tras casi cuatro años de guerra y en plena crisis energética, agravada por el repunte de la violencia en Oriente Próximo.
El portavoz del Ejecutivo húngaro, Zoltan Kovacs, ha señalado que el texto ha sido aprobado con el respaldo mayoritario de los diputados, que han dejado clara su oposición a seguir financiando la guerra y a transformar la UE en una unión "político-militar".
Según ha detallado, un total de 142 parlamentarios han votado a favor de la iniciativa, frente a 28 votos en contra y cuatro abstenciones. La resolución subraya que Ucrania "no debe ser admitido en la UE porque es un país que atraviesa una guerra, lo cual expondría al resto de países miembro a verse envueltos directamente en un conflicto armado" y advierte de que su incorporación podría complicar aún más la aprobación de los presupuestos comunitarios.
El primer ministro, Viktor Orbán, ha insistido en que los precios "ya están protegidos en las gasolineras desde medianoche" tras la adopción de nuevas medidas del Gobierno. Además, ha acusado al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, de "querer castigar a las familias y empresarios húngaros con el bloqueo de petróleo" y ha denunciado que "está chantajeando y amenazando con llevar a un Gobierno proucraniano al poder en Hungría. ¡No permitiremos esto! Protegemos a las familias húngaras y a los emprendedores húngaros con el precio protegido".
Restricciones a la exportación de petróleo y combustibles
En paralelo, el Gobierno húngaro ha anunciado que veta la exportación de petróleo, gasolina y diésel ante la escalada de precios en Europa, vinculada al aumento de la tensión en Oriente Próximo, donde la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel entra en su undécimo día.
El ministro de Economía, Márton Nagy, ha confirmado que Budapest ha decidido congelar desde este martes los precios de la gasolina y el diésel por el encarecimiento del combustible en el continente, provocado tanto por la crisis en la región como por el corte del suministro del oleoducto Druzhba por parte de Ucrania. "El Gobierno prohíbe la exportación de petróleo y toma las medidas más enérgicas contra los abusos en el comercio", ha señalado en redes sociales, precisando que también se han liberado reservas de crudo.
A comienzos de año, Hungría ya se vio perjudicada por el cierre del oleoducto Druzhba, que transporta petróleo ruso a través de su territorio hacia Eslovaquia y Hungría. Kiev sostiene que la infraestructura sufrió daños de consideración por un ataque ruso, mientras que Budapest, que se ha visto obligada a liberar 250.000 toneladas de crudo de su reserva estratégica, insiste en que es Ucrania quien mantiene clausurado el conducto con fines políticos y como presión para desencadenar una crisis energética que pueda influir en las elecciones previstas para el 12 de abril en Hungría y favorecer la llegada al poder de un Gobierno más cercano a Kiev.