El Parlamento de Taiwán ha dado este viernes su visto bueno, casi contra reloj, a la moción que permite al Gobierno adquirir cuatro lotes de armamento por unos 9.000 millones de euros, cumpliendo así una de las grandes prioridades del presidente de la isla, Lai Ching Te. La aprobación ha salido adelante pese a las reservas iniciales del opositor Kuomintang, que mantiene la mayoría en la cámara.
La presión del calendario ha forzado a sacar adelante la iniciativa en su redacción original, descartando las alternativas más económicas defendidas tanto por el Kuomintang como por el también opositor Partido Popular de Taiwán. El plazo para cerrar las cuatro partidas de armamento vencía este domingo y, de no aprobarse ahora, habría que reiniciar todo el proceso con Estados Unidos, con el consiguiente retraso en plena escalada de tensiones militares con China.
El paquete incluye misiles antitanque, obuses autopropulsados M109A7, misiles Javelin y sistemas de cohetes de artillería de alta movilidad (HIMARS). En declaraciones al Taipei Times, un portavoz del TTP bajo condición de anonimato reconoció que “el interés nacional tenía que prevalecer sobre el partido”.
Aunque estos cuatro lotes suponen prácticamente la totalidad de la ayuda militar acordada en diciembre con Washington, valorada en unos 11.000 millones de euros, el presidente encara todavía un obstáculo clave: lograr el visto bueno del Parlamento a unos 40.000 millones de euros adicionales en ayuda militar. El Kuomintang ya ha advertido de que piensa oponerse a esa partida “con uñas y dientes”.